28.5.06

Yaiza sustituyó a Carlos en el Guadalajara


Todos los yudocas del C.P.Ciudad de Guadalajara pasan a cinturón blanco amarillo

Uno de los principios fundamentales del yudo que el propio Yigoro Kano fijó es el ‘Sita Kyoei’ o ‘mutuo beneficio’. En nuestra asociación procuramos inculcarlo a nuestros jóvenes yudocas y para ello, nada mejor que dar ejemplo. Hace unos días estuvo enfermo Carlos Grande y no pudo asistir a su clase con los chicos del C.P. Ciudad de Guadalajara. Fue el martes día 23 de este mes de mayo.

Como no nos gusta que se quede una clase sin dar, mandando a nuestros alumnos a casa, hicimos un gran esfuerzo y, al final, Yaiza Martín se hizo cargo de esta clase. Destacó que los muchachos se portaron muy bien, poniendo mucho interés en sus explicaciones y en los ejercicios que les propuso. No todos los días se tiene la suerte de que le entrene a uno toda una Campeona de Madrid. De todas maneras no se hubo de improvisar nada, que para eso contamos con un programa que nos ayuda a saber lo que enseñar, a quién enseñárselo y en qué momento hacerlo. Otra cosa es la impronta que cada profesor o monitor le da a sus clases. Pero la labor de carlos con este grupo es bien buena y también a él le felicitamos desde aquí.


Aprovechamos para dar nuestra enhorabuena a todos los yudocas del C.P. Ciudad de Guadalajara por el buen curso que han realizado. La mayoría de ellos ha podido participar en alguna o en varias de las muchas actividades que hemos desarrollado a lo largo del curso y todos demostraron haber aprendido mucho yudo en el examen que les realizó el profesor Wladi Todos los yudocas del Guadalajara superaron sus pruebas con solvencia y consiguieron el siguiente cinturón (blanco amarillo, en este caso). ¡Enhorabuena!

Copa de España de Yu-Yitsu

Raúl Abial tercero de España



Dos de nuestros deportistas participaron en la copa de España de yu-yitsu y uno de ellos consiguió la medalla de bronce con mucho mérito. Aunque Raúl Abial tiene licencia con el Kensington School. Practica yu-yitsu y, sobre todo yudo, con nosotros. Pero agradecemos mucho al profesor del Kensington todo su apoyo y sus desvelos.



Raúl, con sus 44 Kg. quedó encuadrado en una categoría hasta 55 Kg. Es la segunda vez que le pasa y tampoco esta vez se vino abajo por ello. Todo lo contrario. Sacó su casta y ganó a un rival de mucho más envergadura que nada tuvo que hacer ante Raúl, pese a que era cinturón verde de yu-yitsu (Raúl es amarillo).



Todo lo contrario podemos decir de Roberto Moñina. Bien es cierto que su primer y único encuentro lo hubo de hacer ante el más grande de todos los rivales, con una importante desventaja de peso. Pero no menos cierto es que no hizo caso de su profesor y, al no seguir sus indicaciones propició que su rival se le acercase, pudiera cogerle e impusiera la diferencia de fuerza sin problemas. Mientras Raúl ganó su encuentro en poco más de medio minuto, Roberto lo perdió en apenas medio minuto.


Curso de Tecnificación de Yudo

Ya hemos dicho varias veces que no tenemos el don de la ubicuidad… ¡pero hacemos lo que podemos! En cuanto acabó la participación de Yaiza en el campeonato de España, el profesor Wladimiro se volvió de Gijón para atender algún que otro compromiso de nuestros deportistas. El domingo se celebraba en Madrid la Copa de España de yu-yitsu y participaban en ella, Raúl Abial y Roberto Molina. Además, el profesor Wladi todavía tenía intención de realizar uno de los cursos de tecnificación en los que está involucrado para conquistar el sexto dan.

Wladi sufriendo un poco
Todo salió conforme a lo previsto. Wladi pudo tomar parte en el cursillo y atender a los dos deportistas. En la imagen vemos ‘al profe’ sufriendo un poco. Le enseño una forma de kata-ja-yime a un compañero que no la conocía y luego había que dejar que éste la practicara, claro. Por cierto, y hablando de kata-ja-yime… Algún que otro maestro que pasa por ser toda una eminencia sigue empeñado en traducir ciertas palabras japonesas a su libre antojo. Algunas de las perlas de este tipo de maestros navarretes (los yulbriner de turno) son:

Kesa-gatame: control en tres puntos

Kata-ja-yime: estrangulación en forma de ala

Nosotros no somos muy listos que digamos. Puede que incluso parezcamos tontos, pero no consentimos que nos traten como a tales. Precisamente como sabemos que no somos ninguna eminencia, acudimos a quienes saben ( no a los que no tienen ni un pelo de tontos, que igual tampoco tiene un pelo de listos) o a las fuentes del saber. Tenemos un diccionario de japonés a español (de los pocos que hay) y en él kesa no dice que signifique ‘tres’ (dice otra cosa muy diferente). Hay que recordar que tres se dice en japonés ‘san’. Tampoco dice que ‘ja’ (o ‘ha’, como escriben algunos en spanglish) sea ala. Ala se dice ‘subasu’ en japonés (o tsubasu, como escriben los ingleses). Más bien parece que esa acepción se la ha sacado del ala algún maestro. Nuestro diccionario dice otra cosa muy diferente, pero no lo vamos a decir aquí. El que lo quiera saber que lo consulte en un diccionario, que para eso están. Además nos parece muy divertido eso de ‘estrangular en forma de ala’. A alguno se le va a acabar viendo la pluma… Del ala queremos decir.

Yaiza se fajó en el campeonato de España

Gijón, Sábado 20 de mayo

Yaiza Martín acudió al Campeonato de España celebrado en Gijón el pasado fin de semana (sábado 20 y domingo 21 de mayo) lo que es todo un honor para nuestra asociación de yudocas y para nuestro colectivo. No sentimos orgullosos de lo alto que ha llegado nuestra deportista y esperamos que su decepción se traduzca muy pronto en el coraje para dar un paso más arriba a la primera ocasión que haya.


A sus recién cumplidos 16 años, Yaiza ha tenido ocasión de intervenir en un torneo del máximo nivel nacional por lo que la experiencia será inolvidable en su vida. Participar en un Campeonato de España, aunque sea de aeromodelismo, es toda una experiencia que no todo el mundo tiene. Lástima que la importancia de la cita bloquease a nuestra deportista, sobre todo en su primer encuentro. Se las tuvo que ver con una dura competidora a la que ya había ganado por ipón en el ‘ranking nacional’. Pero Yaiza, lejos de sentirse superior y traspasar los nervios a su rival se puso nerviosa. No dio pie con bola y planteó mal su encuentro desde el principio hasta el fin. Pese a todo, una idea de lo bien preparada que iba nuestra representante es que la rival se las vio y deseo para ganar a Yaiza, hasta el punto que salió ‘tocada’ de ese encuentro y acabó exhausta. Eso sí, se llevó el bronce, lo que indica que, ni ella ni Yaiza hubieran desentonado en la final. Pero así es el deporte y sólo estamos mirando al pasado para poder compartir con todos vosotros este episodio que hará más fuerte a todo nuestro colectivo.

Tras el primer encuentro Yaiza entró en repesca y mejoró muchísimo ante una rival mucho fuerte que ella. Su actitud pese a la fuerte decepción sufrida fue otra. Quizás le faltó a nuestra cadete una micra de convicción tras el amargo trago del primer encuentro. Y es que tuvo el brazo de su rival firmemente enganchado en un yuyi-gatame, al que sólo le faltaron unos milímetros de profundidad en la cadera para obtener el ipón. Con todo, Yaiza sólo perdió por unas rigurosísimas sanciones del árbitro y por ventaja mínima de su oponente demostrando que tiene un gran porvenir en el yudo.

Yaiza marca yuko de couchi-makikomi sobre su primera rival

Pese a la sensación de decepción, hay que decir que sólo quienes llegan al lugar adecuado pueden sentir la gran decepción. O, dicho de otra manera, quien no arriesga nada no se decepciona, pero no gana nada. La victoria de Yaiza, en esta ocasión, fue de las que hacen crecer a los deportistas, de las que hacen madurar a las personas: eso es lo que ganó. Además, que le quiten lo bailado. A lo largo de toda la temporada, no ha tenido rival alguna en Madrid. Se ha paseado por los campeonatos de su categoría contando sus combates por ipones. ¡Ahí es nada!

4ª mañana del 'YU' y 3ª Jornada Liga de Parla

Cuarta mañana del ‘YU’

Sábado 20 de 10:00 a 12:00 horas

Es una verdadera alegría tener compañeros a los que llamar amigos. De este modo, algunos proyectos propios que hemos compartido han pasado a ser de todos y los han acabado defendiendo todos. Este es el caso de nuestra Liga de Parla de yudo y de nuestras ‘Mañanas del YU’.

Como uno no tiene el don de la ubicuidad, si se desplaza a Gijón a asistir a una alumna en el Campeonato de España, no puede estar, a la vez, en Parla para dirigir un entrenamiento, ni la tercera jornada de la Liga de Parla. Pero, nuestros compañeros David Moronta y Rafael Capilla hicieron un importante esfuerzo y no fue necesario suspender las actividades. De este modo, el pasado sábado día 20, se celebró en el doyo municipal un nuevo entrenamiento de yudo y yu-yitsu, dirigido, ésta vez, por los maestros David Moronta (3º Dan de yudo y yu-yitsu) y Rafael Capilla (2º Dan de yudo y yu-yitsu). Al mismo asistieron más de una docena de yudocas y yu-yitsucas que se emplearon con generosidad.

PARTICIPANTES:
Escuela Municipal de Parla.- Carlos Grande, Juan Antonio Muñoz, Celia Díaz y Yeni Calleja.
Ex-yudoca.- Juan Carlos Tomé.
C.D. Alterna.- Lorena Blanco, Curro Pérez, Lorena Arcos y Mari Carmen Arcos.
Gimnasio Apolo Fitness (Villaluenga de la Sagra – Toledo).- José Manuel Cabañas y Javier Pérez.


TERCERA JORNADA DE LA LIGA INFANTIL DE PARLA (Yudo)

Tras el entrenamiento de los adultos se procedió a organizar la tercera y última jornada de la Liga de Parla en las categorías de ‘linces’ (de 10 a 14 años) y ‘cachorros’ (de 5 a 10 años). Los linces participaron de 12:00 a 12:45 y lo cachorros de 12:45 a 13:30 sin incidentes reseñables más que los muchachos fueron valerosos y muy nobles.

Participaron, en esta ocasión, 47 deportistas (21 ‘linces’ y 26 ‘cacchorros’), por lo que la convocatoria volvió a constituir otro gran éxito más. En total, han participado en esta primera edición de la Liga Infantil de Parla nada menos que 66 niños.
Tenemos que volver a destacar aquí que esta liga es muy singular y se desarrolló bajo principios didácticos y pedagógicos. Hay que tener en cuenta, por ejemplo, que:

- se propició la confección de equipos con deportistas de diferentes entidades, edades y sexos, para fomentar, por encima de todo la amistad entre los participantes,

- los niños se arbitraban entre ellos para responsabilizarles de esta función y enseñarles a no protestar a los árbitros aceptando sus decisiones,

- los encuentros se celebraban en tandas para evitar protagonismos individuales ni responsabilizar en exceso a ningún niño,

- al realizar los encuentros en tandas se perdía presión ambiental y se agilizaba el desarrollo del encuentro (¿a ver qué competición de la Federación con 60 niños dura una hora y media),

- pese a lo corto de cada convocatoria, todos los niños realizaron, en cada jornada, un calentamiento dirigido por los profesores, y un mínimo de seis encuentros
- no hubo una sola protesta hacia los árbitros (porque eran los propios niños),

- ni un solo niño se hizo daño y ni siquiera lloró en ningún momento,

- los reglamentos se adaptaron a las edades de los niños respetando sus programas técnicos, que, a su vez, respetan el momento evolutivo de cada uno de ellos,

- no se dieron medallas a los ‘mejores’, sino premio a todos los participantes en las tres jornadas,

- el premio no fue nada material sino una excursión a Los Asientos de Valsaín a compartir con profesores y familiares un día de campo,

- los equipos los hicieron los propios muchachos y les pusieron los nombres que ellos mismos decidieron, no los de sus clubes o entidades en las que entrenan regularmente,

- en todo momento los protagonistas fueron los niños y no, como estamos acostumbrados a ver en otros ámbitos, los circunspectos árbitros oficiales, los agresivos y gesticulantes entrenadores, los padres nerviosos y chillones, los técnicos organizadores continuamente hablando por un micrófono para amplificar sus instrucciones, las autoridades políticas repartiendo medallas en larguisimas ceremonias…

- no se molestó a un equipo de conserjes u operarios para montar una tremenda instalación sino que se empleó nuestro sobrio y humilde doyo municipal (no se hubieron de transportar colchonetas, ni reservar una pabellón, ni trasladar toda una complicada parafernalia…

Por todo ello, recordamos a quien tenga la sensibilidad de aceptar estas palabras, que los profesores no reciben ningún emolumento al realizar estas actividades por las que otros luego suelen sacar pecho (si es que se acuerdan de que se han realizado). No hay pago de ninguna clase a las horas echadas, a los esfuerzos realizados. No hay contraprestación material al empleo de horas libres en actividades para beneficio de nuestros alumnos. Las horas empleadas en preparar y desarrollar esta y otras actividades similares no son compensadas de ninguna forma (sólo con la respuesta de participantes y de sus familiares, con su aliento y con sus felicitaciones). También recordamos que el yudo (y aún menos el yu-yitsu) no cuenta con ninguna promoción en los medios de comunicación, no cuenta con el favor de dirigentes con el poder de impulsarlos (como sí impulsan otros deportes por amistad con sus promotores). Los profesores de yudo, afortunadamente, somos yudocas antes que simples profesores. Por eso sabemos ceder para vencer. Pero no por ello sentimos un agravio comparativo cuando vemos el trato a otros profesores (y a sus alumnos) que no se implican en la labor de educar a sus alumnos, que dan sus clases y poco más. Son profesores contra los que no tenemos nada, pero nos parece injusto que sin esfuerzo alguno reciban beneficios por los que los yudocas tenemos que luchar enconadamente. Para colmo, tienen igual o mejor consideración que nosotros y todavía nos preguntamos cuáles serán sus méritos. Por todo ello, tenemos que volver a agradecer a los alumnos que han participado en esta liga su implicación. Tenemos que agradecer a los padres de nuestros yudocas su total complicidad con nuestras propuestas pues ellos fortalecen nuestro ánimo para seguir en esta línea pese al asolador panorama circundante. También agradecemos a personas como el coordinador del área de deportes de lucha, Alberto Álvarez, su infatigable labor de promoción de nuestras actividades, su continua ayuda, su absoluta implicación en nuestras propuestas. Y eso que la mitad de las veces lo que viene es a estrellarse contra un muro. Gracias por seguir manteniendo el pulso firme, gracias por no flaquear en las muchas fuerzas que hay que emplear para seguir manteniendo el yudo en el lugar que está., mientras seguimos a la espera de que, en este país, venga alguien a ayudar a impulsarlo para que llegue al lugar que realmente se merece. Entre tanto, otros seguirán dando patadas, escupiendo en el mismo lugar en que practican su deporte, insultando a sus rivales, rezongando a sus entrenadores, bramando ante los árbitros y mostrando actitud soez, partidista y grosera, creyendo que hacen deporte, creyendo que educan a sus pupilos, creyendo que sus hijos crecen fuertes y nobles… ¡Qué bonito es el yudo!

No queremos dejar pasar la ocasión sin volver a felicitar a nuestros yudocas (la auténtica flor y nata de la infancia y de la juventud actual). En especial felicitamos ahora a algunos de los deportistas participantes por el alto nivel de eficacia demostrado. Por eso, publicamos a continuación como quedaron las clasificaciones de las dos categorías (linces y cachorros).
CACHORROS



Os recordamos que los equipos estaban compuestos por los siguientes yudocas:

24.5.06

Celebramos nuestro Trofeo de San Isidro




El pasado día 15 de mayo se celebró en Madrid la festividad de San Isidro. Hace muchos años había un campeonato de yudo que se denominaba Trofeo San Isidro. Tenía mucho prestigio y era de carácter ‘open’ o abierto. Es decir, que podían participar los yudocas sin límite de peso. Siendo, quien esto suscribe, un chaval tuvo ocasión de acudir a algún que otro ‘San Isidro’. Aún recuerdo una final entre el legendario canario Santiago Ojeda (nuestro primer campeón de Europa) y el extraordinario José Luis de Frutos.

De Frutos estaba (y lo sigue estando) considerado uno de los grandes especialistas de yudo en suelo (ne-uasa). Pero José Luis debía pesar unos 75 kilogramos, mientras el canario superaba con creces los 100. Y para colmo, era un peso pesado de mucha movilidad. El caso es que de Frutos planteó un buen combate, pero hubo un momento en que acabó en el suelo en posición de desventaja. A esas alturas ya nos habíamos deleitado viendo a de Frutos salir de posiciones de desventaja, en el suelo, y acabar demostrando que era él quien tenía ventaja. En esta ocasión yo permanecí expectante viendo como Santiago Ojeda se aplicaba con toda su fuerza sobre una técnica de estrangulación al cuelo de de Frutos. No podía creer lo que estaba viendo. De Frutos no parecía poder hacer nada… Nada, más que resistir por encima de toda fuerza humana, por encima de toda lógica. Los segundos se hicieron interminables. De Frutos tenía la cara desencajada y los árbitros dejaban seguir. No como ahora que no dejan trabajar en suelo siendo el nuestro el único deporte en que se puede ver un trabajo similar. El caso es que, al final, el bueno de José Luis acabó rindiéndose tras aguantar de forma increíble. Era la primera vez que veía perder un combate a de Frutos. Claro que también era la primera vez que veía competir a Ojeda.

Con dicha impresión, al año siguiente, siendo todavía un mozo, mi maestro Rafael Ortega me dijo que había pensado en inscribirme para participar en el Trofeo San Isidro. Abrí unos ojos como platos y se adueñó de mí un estado de excitación importante: ¡yo en el San Isidro! No lo podía ni creer. Debía tener 16 años y se me concedía la gracia de medirme con los grandes, con los yudocas que eran, por entonces, mis ídolos.

En aquella ocasión y por abreviar se celebraba el San Isidro en el Palacio de deportes y en dos categorías: una hasta 75 kilogramos y otra de más. Yo participé en la de ligeros junto a varios compañeros del gimnasio (la mayoría también de mi edad). Presentamos el equipo más joven de todos y sólo Josele Campo (el gran Josele Campo) era un poco mayor (igual tenía 19 años. Claro que de Josele Campo (hoy fisioterapeuta del Estudiantes de baloncesto) hay que decir que fue el único yudoca español en conseguir ser Campeón de España senior con sólo 15 años de edad. El caso es que yo conseguí pasar a la ronda de finales que se disputaba por la tarde tras ganar dos o tres combates (supongo que tres). Y me esperaba en esas finales Eduardo Cruz, a la sazón el Campeón de España senior de menos de 65 kilogramos (más o menos lo que yo pesaba). Antes de alimentar ninguna expectativa diré que perdí contra Cruz. Pero también diré que sólo me ganó en los últimos segundos y por una ventaja mínima (koka). El caso es que nuestro joven equipo hizo un gran papel y en la suma de puntos de nuestras actuaciones individuales conseguimos el primer puesto. Mucho tuvo que ver que Josele ganó con brillantez el campeonato.

Y todo este preámbulo vale para decir que el San Isidro pasó a mejor vida cuando se transformó en el Trofeo Villa de Madrid. Al principio se intentó hacer de él un gran trofeo, pero, en la actualidad, ha pasado a ser un trofeo internacional (se suele invitar a los países vecinos de Portugal y Francia) para cadetes. De hecho, en la última edición, nuestra campeona de Madrid Yaiza Martín participó al ganarse dicho derecho por haber sido campeona del ‘ranking autonómico’.

Como el recuerdo del ‘San Isidro’ aún permanece en los viejos yudocas, se nos ocurrió celebrar nuestro particular Trofeo en el día del Santo Patrón madrileño, aprovechando que en Parla no es fiesta y que tuvimos nuestras clases normales. Sin avisar montamos nuestro San Isidro y hasta vinieron a participar algunos yudocas de otros clubes. Lo mismo en un par de años conseguimos implantar un nuevo san Isidro, sino tan importante como el que ya hubo, si que digno y que sirva para recordar aquel legendario trofeo madrileño.

En nuestro San Isidro hicimos dos categorías: La ‘open’ y la ‘mixta’ (señoritas con algunos pesos ligeros). La ‘open’ la ganó dominando con autoridad en todos sus combates, aunque con enconada resistencia de sus rivales, Pablo Martínez. El sub-campeón fue Carlos Grande que se enfrentó en dos ocasiones a Pablo dando bastante trabajo en la final a su compañero. Meritorios terceros puestos alcanzaron en esta categoría Manuel Cota y Sergio Martín.

En la categoría ‘mixta’ hubo muy buenos encuentros y yudo de calidad. Por ejemplo, en uno de los encuentros se enfrentaron la campeona de Madrid cadete, Yaiza Martín, y la sub-campeona de Madrid cadete, Lorena Blanco (del Club Deportivo Alterna). Ganó Lorena a Yaiza. Claro que Lorena es la sub-campeona del peso pesado con cerca de 10 kilogramos y Yaiza es la campeona de las más ligeras (hasta 44 kilogramos). Pero si queríamos hacer algo parecido a un ‘San Isidro’ tenia que ser así.

La campeona de la categoría mixta fue Lorena Blanco siendo sub-campeón Julio Matías, que lo hizo muy bien. Las terceras clasificadas fueron Magda Castellanos (del Club Deportivo Alterna) y Yaiza Martín.

22.5.06

Yaiza Martín fue la gran Campeona de Madrid


Ya sabemos que echáis de menos nuestras noticias cuando no las colgamos y pasan los días y, a veces, como en esta ocasión, hasta pasa una semana entera. Os pedimos disculpas por ello, pero, en principio, tampoco es malo. Es síntoma de que se nos acumulan las noticias (las buenas noticias) y ya no tenemos ni tiempo de contarlas.

Pero el tiempo lo sacamos de donde sea preciso y aquí estamos de nuevo con nuestras novedades. Y ¡vaya novedades!

Para empezar tenemos que declarar muy orgullosos, que contamos con toda una Campeona de Madrid. Yaiza Martín ganó sus tres encuentros por ipón y se ganó una plaza para acudir al Campeonato de España Cadete a celebrar en Gijón el sábado 20 de mayo. Luego, no tendría mucha suerte en tan importante envite, pagando caro ser novata y no saber dominar sus nervios.

Pero aquí lo importante es señalar que Yaiza venía a culminar una brillante temporada con un trabajo exquisito que demuestra lo mucho que se está esforzando. Claro que también hay que ser justos y recordar a los maestros Rafael Ortega y Purificación Polo, que están haciendo una magnífica labor en la carrera deportiva de Yaiza a la que ayudan con mimo y esmero, aportando su larga experiencia y sus muchos conocimientos. No hay que olvidar que Yaiza, además de entrenar en nuestra organización, acude al Banzai a entrenar los martes, jueves y viernes, con compañeros de gran calidad y en un ambiente de estudio formidable.


Nuestros otros dos representantes en la Final Autonómica, Roberto Molina y Sergio Cortés, corrieron similar suerte. Ambos perdieron su primer encuentro para entrar en repesca y no conseguir superar a su primer rival. Pero también hay que recordar que ambos son debutantes en la categoría. Es decir, que tanto Sergio Cortés (nacido en 1993), como Roberto (nacido en 1991) volverán a participar en la misma categoría en la que tanta experiencia han cosechado. Es previsible que si Sergio entrena en la línea que lo viene haciendo, tenga mucho que decir, el próximo año, en la Final Autonómica de la categoría Infantil, en la que no dudamos volverá a estar. En cuanto a Roberto, sólo se puede desear que de una vuelta de tuerca en sus entrenamientos para conseguir una mayor eficacia en el mundillo que conocemos como ‘la competición’.

8.5.06

Tuvimos nuestro particular homenaje en el Día de la Madre







"YU"-Día de los padres

Pasamos un día maravilloso y se lo dedicamos a los padres y, especialmente, a las madres de nuestros jóvenes yudocas y yu-yitsucas. No en vano era el primer domingo de mayo y se celebraba en toda España el Día de la Madre.

Dicen que una madre es esa persona que le dice a un niño ‘ponte el jersey’, cuando ella tiene frío.

Bromas aparte, a las madres tenemos que agradecer que son las que casi siempre se ocupan de traer a nuestros alumnos más jóvenes a las clases. Son las que les contabilizan sus puntos y los guardan, hasta que se acuerdan de traerlos al comenzar la última clase de cada mes. También son las que cosen los ‘danes’ en los cinturones, las bandas de color en las mangas; son las que se encargan de que los muchachos entrenen con los trajes limpios y de encontrar el cinturón cada vez que se pierde. Y, suelen ser las mejores aliadas de los profesores cuando llega la primavera y al pequeño yudoca le entra la perra de que no quiere ir a yudo, porque se aburre y que prefiere ir al parque.


Pues el caso es que convocamos a padres y madres a un entrenamiento con sus hijos y lo pasamos en grande. Por eso, desde aquí damos las gracias a los papás por habernos dado ocasión de pasar una maravillosa mañana viéndoles disfrutar con sus retoños y practicando lo que más nos gusta: Yu-Do y Yu-Yitsu.

En particular queremos destacar a los padres que por segundo año consecutivo respaldan esta actividad, como es el caso de los padres de los hermanos Itziar y Omar Sánchez Gómez, el caso de los padres de los hermanos José Manuel y Sonia Sieiro, la madre de Daniel Pacheco o la de Raúl Abial. Precisamente este último –Raúl- fue el único yudoca que acudió desde alguno de los colegios en los que impartimos la enseñanza de yudo. Concretamente se desplazó desde Torrejón de Ardoz de donde no tuvimos, ésta vez, ningún otro participante. Tampoco lo hubo del Colegio Ciudad de Guadalajara, lo que nos disgusta un poco, pues entendemos que la actividad propuesta es una ocasión inigualable de ponerse a la altura de los hijos y de darles el protagonismo que merecen ante las personas que más les importa en esta vida: sus padres. Por eso queremos agradecer una vez más a los padres que así lo entendieron el que hicieran el esfuerzo de desplazarse hasta nuestro doyo y, encima, participaran en un entrenamiento de un deporte que ni siquiera conocen. ¡Ah! Claro que era un domingo por la mañana y es muy mal día. Pero a eso solemos decir que para ‘los profes’ también era domingo y que ellos también tienen madre. Además, el año pasado hubo mucha gente que propuso pasar la actividad a un domingo para poder acudir a ella… En fin: que en verano suele hacer calor y en invierno suele hacer frío y el que quiere siempre encuentra excusas.


En lo referente a la clase impartida diremos que realizamos un calentamiento suave en el que se corría o andaba por todo el tatami y dando misiones diferentes a padres e hijos. Al principio, los niños tenían que conseguir pisar a los adultos. Luego los adultos tenían que dar azotes en los glúteos a los niños. Finalmente, los niños intentaban tocar con la punta del pie las nalgas de sus papás. Acto seguido, para que también se pudiera presumir de alguna que otra agujeta la día siguiente se propuso una sencilla tabla de musculación. Pero también se repartieron las cargas entre las unidades familiares. Había que hacer veinte repeticiones de cuatro ejercicios. Empezamos con unos fondos de yudo y primero hacían las que querían (o podían) los papás. Luego seguía la mamá y luego el hijo o los hijos hasta llegar a veinte. Lo cierto es que muchos padres demostraron estar muy en forma y libraron de la mayor carga al resto de la familia. Así fuimos haciendo ejercicios abdominales, lumbares y, finalmente, nuestro famoso ‘burpi’.

Después, los niños enseñaron a sus padres las formas de caer que existen en yudo y acto seguido explicamos entre todos cómo se hace un randori en suelo. Así es que llegó el momento más divertido: el de aplicar los conocimientos con los papás. Claro que además de nuestras cuatro posiciones básicas de control en suelo (kesa, yoko, kami y tate) se permitió hacer desde ellas cosquillas. Fue todo un espectáculo.



Tras el desternillante randori de cosquillas en suelo pasamos a explicar una técnica básica de proyección y un movimiento de contra-ataque. Así los papás aprendieron a hacer o-gosi y usiro-gosi. Acto seguido se permitió a cada niño intentar aplicar su repertorio de técnicas de yudo ante los padres en un randori en pie. La sorpresa es que una ligerita como Sonia Sieiro, con sólo 12 años y poco más de treinta kilogramos de peso, fue capaz de derribar a su madre y luego a su padre. ¡Vaya genio de niña!

Finalmente, se explicaron algunas técnicas de defensa personal (de yu-yitsu) para que los papás pudieran presumir ante sus compañeros en la oficina el lunes al llegar a su trabajo.

Para acabar, tras la tabla de ejercicios de estiramiento, los niños saludaron frente a sus padres y, entonces, sacaron de su chaqueta, por sorpresa, un regalo para su padre o su madre, según el caso. El Ayuntamiento de Parla proveyó a la organización de varias docenas de llaveros de acero con el escudo de la ciudad grabado que sirvió como detalle de agradecimiento de la presencia de padres y madres.

En definitiva, se puede decir que se ha cosechado un nuevo éxito de las escuelas municipales de yudo y de yu-yitsu de Parla. Es decir, que seguimos apostando por formas de promoción de nuestro deporte diferentes a las meras competiciones en las que tanto se insiste desde algunas instituciones.



NOTA: Tenéis todas las fotos de nuestra singular fiesta en el enlace que aparece arriba a la derecha (está resaltado en rojo). De todas maneras, a todos los participantes se eles entregó un cedé de regalo con las 85 fotos de este extraordinario acontecimiento.

LISTA DE PARTICIPANTES:

Cristian Pérez (con su madre y su hermana mayor)

Jesús Lázaro (con su padre; su madre no pasó al tatami, pero sí su hermana pequeña)

Álvaro Forcén (con su madre)

Celia, Laura y Lidia García (con su madre y su padre)

Luis y Francisco Hidalgo (con su madre y su hermano pequeño; el papá se tuvo que marchar)

David Rubio (con sus padres y su hermana pequeña)

Daniel Pacheco (con sus padres y su hermana pequeña)

José Manuel y Sonia Sieiro (con sus padres)

Itziar y Omar Sánchez (con sus padres)

Sonia Szymkowicz (con su padre)

Sergio Cortés (con su padre)

Raúl Abial (con su madre que se encargó de hacer el reportaje fotográfico)

También participaron nuestros monitores Carlos Grande y Asier Pérez cuya ayuda resultó inestimable por lo que les estamos muy agradecidos. Y estuvo presente el coordinador del área de deportes de lucha Alberto Álvarez como representante del Ayuntamiento de Parla que valoró muy positivamente la actividad.

En total nos reunimos 45 personas incluidos los profesores…

Volvimos con media docena de medallas

Sergio Cortés y Roberto Molina se clasifican para la Final Autonómica

Teníamos doce yudocas clasificados para esta fase, pero sólo participaron ocho. De ellos seis sacaron medalla (todas de bronce)



No es la primera vez que nos pasa; no es la primera vez que volvemos de un encuentro con nuestros jóvenes yudocas con un sabor agridulce. De Getafe nos volvimos contentos por la buena actuación de la mayoría de nuestros yudocas y decepcionados por la actitud de alguno de estos adolescentes. Son edades difíciles se suele uno repetir (y lleva uno toda la vida repitiéndose eso de que son edades complicadas). Lo que pasa es que parece que para algunos muchachos son edades difíciles y para otros no. Se nota demasiado los que se abandonan a la lasitud propia de la adolescencia y los que simplemente entran en un período apasionante en que se producen más cambios y en menos tiempo que en el resto de la vida.

Para empezar hay que reflexionar sobre lo poquito que han entrenado en el último mes los doce clasificados que teníamos para la Fase Zonal celebrada en el Juan de la Cierva de Getafe. Es decir, que desde que se clasificaron en la Fase Comarcal disputada en Valdemoro el pasado día 1 de abril, en lugar de intensificar sus entrenamientos, lo que han hecho ha sido reducirlos. Claro que muchos nos vienen explicando que tienen que estudiar. Y empezamos a cansarnos de escuchar lo mucho que estudian nuestros alumnos (la mayoría de ellos en segundo, tercero o cuarto curso de la ESO), que parece –una de dos- que van para beca “full bright” o que lo que estudian es segundo curso de Medicina, tercero de Industriales o cuarto de Exactas. Ojalá fuera verdad que estudian tanto.

A uno no le suele gustar ponerse en primera persona y ya ha dado sobradas muestras en esta misma página de ello. Tampoco le gusta a uno ponerse de ejemplo, porque se siente uno más viejo con ello (y lo mismo es que ya se empieza a envejecer… ¡a ver qué remedio!). Lo que ocurre es que uno puede parecer tonto; lo mismo incluso lo es un poco… Pero como a cualquier mortal lo que le toca los perendengues es que le traten como a un tonto. Y ya está uno harto de que los niños tengan mucho que estudiar y que por ello falten a sus entrenamientos. Incluso hay padres que castigan a sus hijos dejándoles sin sus clases de yudo por no sacar adelante sus estudios. Respetamos mucho esa decisión pero no la compartimos en absoluto y recordamos que lo que hacemos en nuestras clases de yudo es educar (especialmente a nuestros alumnos menores de edad y, sobre manera, a los adolescentes).

Pues bien, que un niño de trece o catorce o quince años falte a una de sus tres sesiones semanales de yudo por tener que estudiar nos parece ridículo. Le parece ridículo a una persona que a los quince años hacía los deberes en el Metro o en el autobús, mientras acudía a sus clases de yudo, precisamente. En toda mi etapa de bachiller dejé una sola sesión de entrenamiento por tener que preparar un examen y jamás suspendí una sola evaluación en todo el Bachillerato. Y habría que añadir… ¡eso sin ser una lumbrera! y teniendo en cuenta que dicen que ahora se aprieta menos a los niños en los colegios e institutos. ¡Ah!, se me olvidaba…. Cuando los padres le dan recado a sus hijos de que le digan al profesor de yudo que ha faltado porque ha tenido que quedarse a estudiar, que recuerden que se lo están diciendo a una persona que es Licenciada Universitaria y que jamás ha dejado de practicar yudo.


Siempre es gratificante tener en la grada a unos padres como los de nuestros alumnos, que apoyan a los nuestros incondicionalmente y que saben valorar la laborar de profesores ya alumnos

Vamos a otra cosa que al final acaba uno calentándose y eso es lo peor en estos días en que ya suben las temperaturas de por sí. Así es que pasaremos de puntillas sobre temas como el grupito de mozalbetes que no calentaron pese a habérseles indicado más de cinco veces. No insistiremos demasiado en que ninguna de las dos señoritas que no fueron a por su clasificación a Valdemoro, y a las que se logró inscribir para esta Fase Zonal, acabaron participando en ella. Una por pasarse de un peso que decía daba sin problemas y otra porque desapareció sin dejar huella la semana anterior (no la hemos visto desde antes del puente de mayo).

Llegados a este punto tenemos que decir que estas críticas aquí vertidas se hacen con el ánimo de que nuestros adolescentes recapaciten. Pero también hay que dejar claro que hay un abismo entre la actitud de alguno de estos jóvenes y la de otros a los que hay que referirse con respeto y admiración. Pese a su juventud, Sergio María, Francis Pérez, Sergio Cortés, Asier Pérez, Sergio Martín y Ricardo González merecen nuestros más encendidos aplausos. Y no porque hayan ganado, que, en realidad, sólo Sergio Cortés consiguió meterse en la Final Autonómica (además de Roberto Molina que quedó tercer entre tres participantes); sino por su talante y actitud.

Nuestros cadetes

Ricardo González


Estuvo muy bien aunque debe seguir trabajando sus agarres para que no se queden tan bajos y le hagan ir siempre por debajo de sus rivales. Sigue siendo un temible adversario en suelo pero ha demostrado una gran progresión también en pie: marcó un espectacular ipón de uchi-mata. Luego, tras perder contra el que a la postre se proclamó campeón, ganó la final de la repica y en el cruce con el otro tercero acabó despistándose un instante en un encuentro muy igualado. Quedó medalla de bronce, pero no se clasificó para la Final Autonómica. Fue uno de los que se quedó con la miel en la boca.

Sergio Martín


Pagó cara su falta de experiencia siendo ‘contrado’ cuando ganaba el pase a la final. Después, tras ganar la final de la repesca, también perdió el cruce contra el otro tercero, por lo que subió al podio para recoger la medalla de bronce pero tampoco se clasificó para la Final Autonómica.





Asier Pérez


Pasó el puente de mayo enfermo y se recuperó mal la semana pasada por lo que apenas entrenó. Después, tuvo encuentros durísimos contra rivales de calidad. Cuando parecía que podía colarse en la final perdió su encuentro y como sus compañeros Ricardo y Sergio acabó ganando la final de la repesca para conquistar la medalla de bronce. Se tuvo, luego, que cruzar contra el otro tercero que resultó ser Daniel del Gimnasio Manuel Jiménez, al que había ganado ya antes por ipón. Pero Asier llegó a este encuentro terriblemente fatigado y acabó perdiendo como lo hacen los valientes: luchando hasta el límite de sus fuerzas. Pese a su extenuación vendió carísima su derrota hasta el punto que marcó varias ventajas y sólo cuando quedaba menos de un minuto, arriesgando a tope, le pudo marcar ipón su rival. Asier fue nuestro tercer yudoca en quedarse con la miel en los labios.

Estos tres encuentros se disputaron a la vez, por lo que hubo un momento un tanto frustrante que enseguida encajamos sacando pecho. Los tres habían dado magníficos ejemplos del buen yudo que venimos practicando y de nuestra línea de valentía y nobleza.
Al resto de nuestros cadetes sólo les podemos decir que se fijen en sus compañeros, en cómo entrenan en sus clases y en la actitud que tienen en sus compromisos. Les animamos a que intensifiquen sus entrenamientos, a que se apliquen más en sus clases de yudo a que se comprometan un poco más en nuestro proyecto común y a que saquen un poquito más de coraje, que seguro que lo tienen.


Nuestro soberbio trío de infantiles

Francis Pérez

Comenzó ganando con asombrosa facilidad (uasari e ipón de dos estupendas ‘contras’) pero luego cometió un error de principiante. Se ve que como había ido de maravilla su movimiento de contra-ataque, el bueno de Francis se fió e hizo un movimiento absolutamente incompleto tirándose al suelo de espaldas sin controlar a su oponente. De nada vale luego decir que ‘si el otro no ha hecho nada’, que ‘si me he caído sólo’ que si sí o que si no… No se puede hacer de Papá Noel en plena primavera y luego quejarse. Ese tipo de regalos hay que dejarlos para las Navidades.
El caso es que Francis se descentró un tanto y luego no estuvo fino en la final de la repesca perdiendo sin conseguir frenar las acometidas de su rival al intentar oponer fuerza contra fuerza en lugar de imponer su agarre y atacar desde él. Pese a todo estuvo muy bravo y le animamos a seguir así porque es muy joven y sigue progresando más, incluso, de lo que él cree.

Sergio María

Su primer encuentro fue una verdadera pena. Se las tuvo que ver con un rival cuya táctica era agarrar y tirarse al suelo. Claro que en alguna de esas conseguía ejecutar algún movimiento peligroso. El caso es que no supo Sergio (o no pudo) anticiparse a su rival. Pero su tesón fue digno de todo encomio. Se vació literalmente intentando frenar a su rival, atacando en situaciones casi imposibles y todo ello sin la menor ayuda arbitral. Pero de eso ni hablamos aquí.

Sergio Cortés

Hemos dejado para el final a Sergio porque además de tener una actuación excelente, vivió uno de esos encuentros que sirve para hacer reflexionar a propios y extraños. Lo primero que hay que señalar es que Sergio, pese a ser infantil de primer año, consiguió su clasificación para disputar la Final Autonómica el próximo sábado día 13 de mayo en el Polideportivo Triángulo de Oro de Madrid. Luego hay que señalar que, pese a mostrarse un tanto frío en determinados momentos de sus encuentros, también demostró una capacidad de superación extraordinaria. Por ponerle un pero, diremos que ante un rival que considera inaccesible como el que luego fue campeón de su peso, pudo hacer algo más. Pero como lo más importante es su último encuentro, el que le cruzaba contra el otro tercero de su peso y que tenía como premio la última plaza para ir a la Final Autonómica, lo vamos a contar en otro apartado. Sigue leyendo.

El último encuentro de Sergio Cortés

Crónica de un duro encuentro que enseña mucho

Hay algunos encuentros deportivos que merece la pena narrar con el máximo detalle posible, por lo mucho que enseñan. Estamos ante uno de ellos.

Salió Sergio Cortés salió un tanto frío y despistado al tatami, para disputar su último encuentro. Ya había ganado la final de su repesca y sabía que subiría al podio a recoger medalla de bronce. Pero aún quedaba cruzar a los dos terceros para saber quién de ellos iría a la Final Autonómica; sólo podía ir uno. El caso es que el rival de Sergio saltó a por su cuello como una centella en cuanto saludaron y se aproximaron el uno al otro. Su movimiento sorprendió a Sergio que sólo pudo evitar que se cobrar ipón por él. Pero su oponente estaba enganchado al cuello de Sergio como un gato y cayó encima sin soltarlo. Sergio aferró sus piernas con fuerza a una de las de su oponente. Pero lo hizo con sus gemelos y se le escapó enseguida su presa, por lo que el árbitro no tardó en anunciar “ayimé”. En la mesa pusieron en marcha el cronómetro. Sergio estaba firmemente amarrado contra el suelo y sus desesperados puentes no conseguían despegar ni un milímetro a su rival del suelo. Faltaban dos o tres segundos para que el árbitro gritara “Ipón”. El entrenador se desgañitaba intentando enviar a Sergio las fuerzas que le faltaban para desembarazarse de la poderosa inmovilización que le dejaba sellado contra el tatami. De repente, el árbitro anunció “mate” y levantó a los dos deportistas. Pensamos que se había confundido y decía “mate” en lugar de “soremade”. Pero algo fallaba. Nadie había anunciado “ipón” ni se había oído señalar que se cumpliera el tiempo de inmovilización desde la mesa.

Cuando ambos deportistas estaban uno frente al otro se aclaró lo sucedido. El árbitro amonestó al yudoca que estaba inmovilizando por tener un dedo dentro de la bocamanga de Sergio. El reglamento es así de claro: al que está inmovilizando, si comete una infracción, se le levanta para sancionarle y continúa el encuentro. En este caso, el deportista fue sancionado con ‘sido 1’. Puede parecer injusto pero es absolutamente reglamentario. El caso es que ahora venía lo peor. Y era que Sergio comprendiera que tenía una inesperada oportunidad ante un rival que en apenas unos segundos le había lanzado por los aires y le había inmovilizado. El marcador señalaba un yuko y un uasari en contra de Sergio, miestras que él sólo tenía un koka a favor, por la sanción de su rival. El reto era complicadísimo; parecía imposible.

Sergio empezó a atacar con bastante insistencia, mientras que su rival parecía tomarse un descanso. De ese modo llegó la segunda sanción para él, lo que colocaba el ‘shido 2’ en su casillero mientras Sergio obtenía yuko (en lugar de koka). Aún faltaba un uasari para igualar.

Para colmo los ataques de Sergio parecían estrellarse contra un muro, mientras que en uno de los escasos movimientos de su rival éste volvió a conseguir lanzar a Sergio que fue a caer de costado. Otro yuko subía al marcador de su oponente, poniendo las cosas aún más difíciles. Pero, a esas alturas ya daba igual. Sergio buscaba un ipón que parecía imposible lograr: su uchimata se quedaba muy lejos y Sergio no conseguía combinarlo con o-uchi-gari. Como, además, Sergio se lanzaba sobre su rival en su afán de dominarlo, corría serio peligro de caer en su trampa y volver a ser proyectado en seoe-nague. Pero era la hora de tomar riesgos y sólo cabía caer como valientes; luchando hasta el fin.

Llegó un momento en que el adversario de Sergio, pese a la gran ventaja que tenía en el marcador, empezó a ceder frente al empuje de nuestro joven yudoca. Su única resistencia empezaba a ser la pasividad. Entonces, ante las acometidas de Sergio empezó a agacharse, a tirarse al suelo, a romper agarres… Cometió un tremendo error, porque Sergio puso fe ciega en lo único que encontraba a su alcance: seguir atacando. Además, aún faltaba un largo minuto para que el encuentro finalizara. Demasiado para que un buen árbitro (incluso uno no tan bueno) hiciera la vista gorda y dejara pasar el tiempo. Y antes de seguir hay que felicitar al trío de árbitros que estuvo genial. Lamentamos no saber sus nombres, pero hay que decir que el central era una señorita joven que ya nos ha parecido excelente árbitro en otras ocasiones. En fin, lamentamos no poder dejar aquí constancia de sus árbitros ,pero de ese modo nuestra felicitación recaerá en todos los que arbitraron el sábado en Getafe.



Sergio en su primer encuentro


El caso es que llegó el ‘sido 3’ y por tanto el uasari subió a la casilla de Sergio. Además, también consiguió Sergio, por fin, derribar a su pétreo adversario y cobrar un yuko. Pero como había sido derribado de nuevo, en medio de su remontada, aún faltaba un yuko para igualar. Pero en estas situaciones, en nuestra escuela no vamos a las igualadas. Nosotros entendimos que era todo o nada; había que seguir buscando el ipón (uasari, en todo caso para sumar uasari a uasate y acabar de una vez). Ni se nos pasaba por la imaginación la posibilidad de empatar e ir a por la técnica de oro en la prolongación del combate.

Por otra parte, lejos de presionar a los árbitros señalando la actitud negativa del oponente de Sergio, como estamos acostumbrados a ver en estos casos, el entrenador de Sergio seguía animando a su pupilo a continuar atacando, sacando fuerzas de flaqueza. Como también es norma en nuestra escuela, procuramos mostrar el máximo respeto a los adversarios de nuestros alumnos, por lo que no señalamos nada de ellos ni de su comportamiento, como sí que hacen muchos entrenadores, a grito pelado.

La actitud titánica de Sergio tuvo al fin recompensa, cuando aún quedaba medio minuto para que finalizara el encuentro. A esas alturas quedaba claro que el rival de Sergio sólo quería que terminara ese duro duelo. Y terminó; pero antes de tiempo: con la descalificación de un rival que tuvo a alcance de la mano la victoria y metió un dedo en la bocamanga de la chaqueta de nuestro bravo yudoca.

Este encuentro es todo un ejemplo de que, incluso cuando uno cree que todo está perdido, debe seguir teniendo fe en superar cualquier adversidad. Y sería muy interesante que nuestros yudocas (especialmente los adolescentes) sacaran una lectura positiva de este relato. Además, el trabajo ahora está en saber recurrir a esas fuerzas que se encuentran en nuestro interior en situaciones en que las complicaciones parecen rebasarnos. Lo interesante de este ejemplo sería saber trasladar esta situación y saber activar los mismos mecanismos que activó Sergio, en otras circunstancias y ámbitos de la vida. Para estos chicos, muchos de los cuales tienen dificultades con sus estudios, qué interesante sería saber sacar fuerzas de flaqueza cuando creen que todo está perdido; cuando creen que repetirán curso porque les han quedado muchas asignaturas suspensas. Cuando en realidad lo que hay que hacer es atacar de frente el problema o la dificultad hasta el límite de las fuerzas, hasta encontrar una vía que ni siquiera se sospechaba que existiera. A veces la fe, la confianza ciega en uno mismo abre un horizonte insospechado, un camino que no se sabía que pudiera siquiera existir. Claro que también profesores y familiares debieran echar una mano a muchachos que acaban de dejar de ser niños en esa compleja labor de tener confianza en uno mismo. Porque precisamente los adolescentes que nos rodean suelen tener una autoestima muy baja labrada en la cantidad de veces que los adultos nos mostramos decepcionados con ellos.



6.5.06

Las chicas se despidieron de la Liga

Nuestro equipo, Parla-CD Alterna, acaba su participación en la 2ª División

Sólo podemos felicitar a nuestras chicas del equipo que participó en la 2ª División de la Liga de Yudo. No podemos más que felicitarlas por el tesón y la valentía demostrada y lo hacemos orgullosos de que no se hayan dejado impresionar en ningún momento, pese a haberse enfrentado a duras rivales, siempre más expertas. El nuestro ha sido el único equipo con cinturones naranjas en una competición en que es raro el equipo que cuenta con alguna yudoca con cinturón marrón. El nuestro ha sido, además, el equipo más joven de todos cuantos han participado en las dos divisiones de la Liga de Yudo femenina, en la que participan equipos de toda España. Hemos participado con una ligero como Yaiza Martín que sólo pesa 44 kilogramos y que en ningún momento puso el menor reparo a participar en una categoría en la que se enfrentaba a rivales que podían pesar hasta 8 kilos más que ella. Hemos llegado a participar con tres muchachas de 14 años y con otras tres de 15. Y, para colmo, nuestro equipo no ha sido el último, al haberse retirado en la última jornada un equipo. ¡No se puede pedir más!

En la jornada del domingo pasado (día 30 de abril), en pleno puente de mayo, participaron: Yaiza Martín, Celia Díaz, Demelza Cano, Lorena Arcos y Mari Carmen Arcos (éstas dos últimas, compañeras del CD Alterna). Se enfrentaron a los equipos de Budokan y de Portal encajando el mismo tanteo: 5 a 0. Pese a todo, Yaiza hizo dos grandes encuentros teniendo entre las cuerdas, en algún momento, a rivales mayores y de mucha dificultad. Ninguna objeción a los resultados, pero insistimos en que nuestras chicas no deben sentirse decepcionadas. Todo lo contrario. Deberían sentirse bien satisfechas de haber estado entre yudocas sumamente experimentadas sin desentonar. Más valdría que otros clubes tomaran ejemplo y habría más equipos y se podrían hacer divisiones en que se igualaran las participantes un poco más. Algunos gimnasios de mucho renombre no cuentan con equipo en esta competición. La escuela municipal de Parla sí; con toda la humildad del mundo, pero, también con muchísimo orgullo.