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26.8.23

Nuestras felicitaciones a las deportistas... a todas

Mucha fuerza a todos los y las deportistas que no tienen ni para vivir con lo que sacan de sus entrenamientos



Lo primero es felicitar a la Selección Nacional de fútbol femenina (jugadoras y componentes) por su gran triunfo al proclamarse campeonas del mundo en Sidney. Ojalá, a partir de ahora se promocione el deporte femenino, como es debido (y no solo el fútbol). Ojalá a partir de ahora se promocione el deporte, en general, y no sólo el que supone “negociete”.


Es fácil recabar algunos datos con este fenomenal instrumento que conocemos como Internet. Yo lo he hecho y con una rápida búsqueda en Google he descubierto algunas cosas que desconocía. Por ejemplo, que el premio para el equipo campeón del mundo femenino (en este recién terminado torneo de fútbol) ha sido de unos 150 millones de euros. De ellos, cada jugadora se lleva unos 250.000 euros. Hace poco, además, se consiguió fijar el salario mínimo de una futbolista de Primera División en 16.000 € (ya quisieran otras esforzadas deportistas -incluso muchos varones que practican otras especialidades-). Los compañeros futbolistas de la misma categoría, por su parte, tienen fijado el mínimo en 150.000 €… ¡casi nada! Y hablamos del mínimo que de los máximos algunas noticias nos llegan. (Cifras que marean).


Esto se consiguió tras el plante protagonizado por muchas futbolistas internacionales, que se venían a quejar, entre otras cosas, de que el apoyo de la RFEF al fútbol femenino era artificial, por lo que éste ocupaba un lugar residual en su estructura. Muchas de las que se quejaban pueden lucir hoy la estrella de campeonas del mundo de fútbol.


Pero no nos engañemos. A pesar del hito y de lo mucho avanzado los homólogos varones siguen estando a años luz. Como ha demostrado el grosero del presidente de la Federación (RFEF), a las mujeres se las sigue considerando “otra cosa”. En general, los deportistas varones ganan una pasta en comparación con las deportistas, por más que, a veces, ellas tengan igual o mejor currículo. Y eso en cualquier especialidad deportiva. A ver si las cosas cambian para bien ahora que los mass media han visto que aquí – en el fútbol femenino- hay negocio.


En estos días se ha producido una gesta deportiva impresionante. No hablo ahora de fútbol, sino de atletismo. Primero fue Álvaro Martín y al día siguiente fue María Pérez. Ambos se proclamaron campeones del mundo en 20 Km. marcha. Repito: ¡Campeones del Mundo! Su hazaña se vio eclipsada por coincidir en fechas con la gesta de las futbolistas. Pues bien, como se les hizo poco caso volvieron a repetir (¡los dos!) su extraordinaria hazaña. (Dicho sea con ironía). Lo hicieron pocos días después en la distancia de 35 Km. Ya se les prestó algo más de atención pese a que aún se centralizaba la atención de los mass media en el “asunto Rubiales”.


En atletismo, al parecer, cada medalla de oro en un mundial viene con un premio de unos 64.000 €. En yudo, tenemos dos españoles campeones del mundo en el mismo pueblo y en el mismo club, el Dojo Quino de Brunete. Se trata de Fran Garrigós (en 2023) y de Niko Sherazadishvili (en 2018 y en 2021). Sus premios económicos fueron similares a los citados en atletismo; son cifras parecidas.


En kárate, hay una española que viene a ser toda una leyenda viva. Sandra Sánchez, cuando se proclamó campeona olímpica obtuvo un premio económico de 94.000 €, según fuentes consultadas en Internet.


No queremos hacer este repaso de forma exhaustiva. Sería tedioso y además correríamos el riesgo de incurrir en inexactitudes. Valga lo aportado hasta aquí como ejemplo y que nos perdonen las muchas deportistas españolas de talla mundial -y también los varones- a quienes no citamos. La mayoría de los grandes deportistas españoles, que están acostumbrados a hacer patria, se las ven y se las desean para vivir de los deportes a los que dedican largas jornadas diarias. Suelen buscarse un trabajo cuando acaban su etapa de competición. Son pocos los que consiguen vivir de sus hazañas y muchas menos aún, si hablamos de mujeres deportistas.


En cualquier caso, ojalá que el reciente éxito de las futbolistas españolas sirva para dinamizar el deporte de este país, en general, y el deporte practicado por las mujeres, en particular. Mucho me temo que el llamado deporte minoritario se seguirá quedando como está, poco menos que olvidado.


Recientemente, Aitana Díaz se ha proclamado Campeona del Mundo de yudo (en Zagreb). Ningún mass media lo ha registrado. Claro que el título lo ha con quistado en la categoría de cadetes. Sinceramente, mucho nos tememos que a ella poco le afectará que las chicas se hayan proclamado campeonas del mundo de fútbol. Ojalá que llegue muy lejos, pero vaticinamos que será, en todo caso, por lo que ha demostrado hasta la fecha (coraje, esfuerzo, tesón, disciplina…). No creemos que le vaya a llegar ninguna ayuda gracias a la extraordinaria gesta de las futbolistas. Ojalá nos equivoquemos.


Insistimos en que a ellas – las futbolistas- damos, una vez más, la enhorabuena y que condenamos la actitud de Luis Rubiales. Ellas -las campeonas del mundo- son unas víctimas que ahora parecen sacar un poco el cuello del pozo que las ahoga y que son otros los que pueden modificar. Ellas, no han hecho su trabajo, además de conseguir que se palíen algunos de los desequilibrios existentes con sus homólogos varones. Pero siguen existiendo otras (y otros, si se me permite) “víctimas”. Es de lo que en este escrito venimos hablando: de los olvidados (y las olvidadas).


Se nos ocurre que dentro del deporte -al menos el español- existen cuatro grandes grupos. Al comparar a sus miembros empiezan los agravios; algunos escandalosos. En el primero de estos grupos, el más alto, situaríamos a los futbolistas que salen en cromos, a un puñado de tenistas, unos cuantos baloncestistas, un par de pilotos, algún jugador de golf… Gozan de mucha fama; todos les conocemos. Son pocos pero auténticos referentes. En que lo sean tiene algo que decir la sociedad en conjunto.


En el segundo grupo, están las mujeres más reconocidas en este mundillo. También gozan de mucha fama, pero menos. Hablamos de las Peleterio, Lidia Valentín, Carolina Marín, la antes mencionada Sandra Sánchez… O leyendas como Gema Mengual, Ona Carbonell, Blanca Fernández, Arantxa Sánchez Vicario, Miriam Blasco, Conchita Martínez, Almudena Muñoz, Isabel Fernández… Que nos perdonen aquellas a quienes no citemos; hablamos de memoria. Siguen teniendo mucho por lo que luchar para equipararse con sus compañeros del grupo de antes (algunos de los cuales incluso pueden tener “peor” currículo deportivo). En este grupo la mayoría son profesionales o se las puede considerar como tal aunque estrictamente no lo sean.


El tercer grupo vuelve a ser masculino y se compone, sobre todo de deportistas de especialidades conocidas como minoritarias. De esas modalidades a las que cada cuatro años se las exige presea en los Juegos y si no es así se habla de “fracaso”. También se podrían incluir, en este apartado, a especialistas de deportes profesionales de categorías “bajas” o a grandes deportistas jovencísimos o en edad de formación. El escalón con las componentes del grupo de antes es notable y mareante en comparación con los privilegiados del primero.


Aprovechamos para citar ahora otra gesta deportiva, en este caso de baloncesto. Por hablar de lo sucedido en el verano de 2022 digamos que las categorías base de la Federación Española de Baloncesto disputaron ocho finales (cuatro en categorías masculinas y otras cuatro en femeninas). Fue en seis europeos y en dos mundiales. Se consiguieron, nada menos que tres oros y cinco platas. Este verano han seguido con los éxitos. También se ha sumado -con nulo reflejo en los medios- la selección nacional sub-19 de balonmano, que recientemente se proclamó campeona del mundo.




El cuarto grupo es femenino. Se compone de mujeres que han tenido la ocurrencia de dedicarse a deportes minoritarios y así les va a las pobres. Subsisten gracias a contratos leoninos con patrocinadores de escaso pelaje, a ayudas de familiares o extraños mecenas, incluso obteniendo ingresos por trabajos que poco o nada tienen que ver con sus entrenamientos diarios. A veces les llegan anémicas becas, que pueden perder si no están a la altura; si no están a un determinado nivel deportivo (si se lesionan ¡vaya!).


Un inciso. La vela y el piragüismo, considerados deportes minoritarios, son los que más medallas aportan al deporte español en Juegos Olímpicos.


En este cuarto grupo estaría la atleta Rocío Ríos a quien nos tomamos la libertad de poner de ejemplo. Esperemos que ella sabrá perdonarnos, pero su historia está publicada en migijon.com


Dicen que la leonesa podría llenar una casa con sus logros deportivos. Llegó a declarar (en 2022): “Es penoso que seas la tercera mujer española con mejor currículum en atletismo y nadie te dé un trabajo”.


Alcanzó su cima en los Juegos de Atlanta donde consiguió diploma olímpico en la maratón. Consiguió cuatro campeonatos de España en 10.00 metros, uno en 5.000, tres en media maratón, uno en maratón… Batió varias marcas nacionales.. Pero...

Cuando llegaron las lesiones desparecieron los apoyos y el teléfono dejó de sonar”, dijo. Sólo se acordó de ella el Grupo de Cultura Covadonga. que le ofreció un trabajo bastante alejado de las pistas en las que ella creía tener un gran futuro. En esta entidad inauguró su raquítica fe de vida laboral, con lo que lleva una paupérrima cotización a sus 54 años de edad.


Con todo ello, acabamos como empezamos. Felicitamos a las jugadoras de fútbol que se acaban de proclamar campeonas del mundo. Y, por supuesto, condenamos al impresentable de Luis Rubiales. Pero nos gustaría lanzar una reflexión: a ver si los árboles no nos dejan ver el bosque.

24.4.15

El puñetero profesor de yudo

Últimamente repito en mis clases que el yudo es una escuela de vida. Además de explicar gestos técnicos, como "meter la cadera", "lanzar la pierna bajo el centro de gravedad", desequilibrar, los profesores de yudo -todos- vienen a transmitir valores. No tienen un gran mérito porque el yudo es una fantástica herramienta educativa; los méritos del colectivo de profesores de yudo, como el del colectivo de educadores, son otros. "Lo que hay que aguantar" dirían algunos.

Cada vez que te caes (más bien te tiran) aprendes a levantarte con deportividad (sin ningún resentimiento) y con el claro propósito de mejorar para no volver a caer, pero sabiendo que es inevitable volver a hacerlo. ¿No es esta, en sí misma, una gran enseñanza del yudo?

Al comienzo de cada clase, los yudocas se saludan. Al finalizar cada clase los yudocas se saludan. Al empezar a ejercitarse con un compañero (y también al acabar) los yudocas se saludan. para entrar al tatami, los yudocas piden permiso y saludan (si es que no han llegado al saludo colectivo del comienzo). ¿No es esta, en sí misma, una gran enseñanza del yudo? Más en estos días en que te cruzas con gente que parece haber olvidado esa sana costumbre de saludar, de dar los buenos días o las buenas tardes...

En el tatami, el profesor es el líder. Lleva un cinturón que indica que tiene más experiencia que los alumnos. ¡Ay, la experiencia! Sólo por eso al profesor o maestro se le saluda también. Pero el profesor devuelve el saludo a todos los alumnos, incluidos los más noveles; con el mismo respeto. Todos llevan un yudogui que les iguala, les recuerda que les une un deporte, una afición; un estilo de vida.

En las clases de yudo infantil existen juegos muy extendidos en la gran mayoría de tatamis de todo el mundo. Aún así, hay profesores que no dedican mucha atención a los juegos porque el yudo en sí mismo es un juego; un maravilloso juego. Están en su derecho.

Lejos de discutir la conveniencia de los juegos en una clase de yudo infantil vamos a hablar de algunos que nosotros aplicamos en las nuestras con mucho éxito. También existe (o debe existir) eso que llamamos ampulosamente libertad de cátedra, que algunos profesores de dilatada trayectoria y probado reconocimiento se han ganado.

En nuestras clases de chiqui-yudo para niños de entre 4 y 6 años, nuestro objetivo primordial es iniciar a los neófitos yudocas en nuestro maravilloso deporte. lo hacemos casi exclusivamente sobre la base de juegos o ejercicios a los que ponemos nombres atractivos. Incluso en el calentamiento de estas clases recurrimos a rimas y motetes simpáticos. Por poner un ejemplo: cuando hacen abdominales a los niños les decimos "boca abajo, manos a la espalda para sujetar la falda o a la nuca para sujetar la peluca".

La repetición es la práctica y sin práctica no hay aprendizaje. Pese a todo, cada mes cambiamos el calentamiento, la tabla de musculación, los juegos, el programa técnico... El niño que falta un mes o los niños que faltan a menudo, obviamente no sacan el debido provecho de la programación del profesor. El profesor se esfuerza en tener clases dinámicas en las que la repetición a penas se percibe para lo cual recurre a muchos trucos pedagógicos, variando, a veces, mínimas cuestiones.

En nuestras clases de chiqui-yudo tenemos en este mes de abril un juego que llamamos "comemanos". Los niños se desplazan con libertad por todo el tatami buscando la mano de un compañero para darle una palmetada. juegan todos contra todos lo que crea un ambiente muy divertido por las múltipes posibilidades y asociaciones que se pueden producir. Si se tiene reflejos se retira la o las manos del suelo. Entonces vale despeinar con lo que se sigue trabajando coordinación y reflejos. Y si, para evitar ser despeinado se da uno la vuelta, vale dar cachete al culete. Los niños se lo pasan en grande.

Este mismo juego que estamos aplicando en el mes de abril tiene una variante para mayores (mayores de seis años) de nuestras clases de yudo infantil que van de siete a 14 años en distintos grupos. Ahora pasamos a explicar no sin antes hacer mención a que también en lcas clases de adultos (mayores de 15 años) aplicamos este juego en algunas ocasiones, especialmente en las clases de lo que llamamos yudo recreativo.

El juego del "comemanos" para mayores de seis años cambia de nombre y se juega en pie. Decimos: "despeinapelos, mano rodilla y cachete a culete". Y añadimos que también vale "tocar con punta de los dedos de los pies el nudo del cinturón, las caderas y los glúteos". Y, evidentemente, también vale coger el pie con las manos. También es un juego muy divertido y del gusto de nuestros alumnos de casi todas las edades. El desarrollo de reflejos es impresionante, sobre la base del trabajo de kumikata y también de paradas y bloqueos de defensa personal, amén de estimular equilibrio, coordinación, esquema corporal, conocimiento propio y "del otro", y un amplio etcétera de virtudes y muy pocos, por no decir ningún, inconveniente.

Aquí abajo dejamos un ejemplo en vídeo.





Dicho todo esto también queremos puntualizar que lo que a nosotros nos parece maravilloso a otros les puede parecer una "eme" (pinchada en un palo). Lo que a nosotros nos parece adecuado, oportuno, coherente con nuestra programación, pedagógico... a otros les puede parecer lascivo, inoportuno, alienante, antipedagógico, abusivo, cruento. Para gustos están los colores.

Imaginemos que viene un día un progenitor de un alumno a hacer una indicación a un profesor de yudo que aplica uno de estos juegos o similares. Imaginemos que expresa cierta dificultad de su hijo para entrar en la dinámica de uno de estos juegos. Imaginemos que, por ejemplo, le pregunta al profesor que si es imprescindible ese juego en su clase de yudo, que su hijo es muy especial y que le molesta que le despeinen. Ya sé que es mucho imaginar para cualquier persona normal pero mis colegas profesores de yudo han escuchado cosas como éstas y aún otras mucho más impensables.

O sea, recapitulemos, que hay una objeción sobre algo inherente a la práctica de casi cualquier deporte y, sobre todo, del yudo. "A mi hijo no le gusta que le despeinen". Otros dicen majaderías del estilo de no le pongas con ese compañero como si no supiera el profesor manejar los cambios de compañero dentro de una clase o los tiempos de ejecución de cada ejercicio. Y, eso sí, la queja o malestar la transmite un progenitor sin conocimientos suficientes (y peor si te encuentras con uno que dice tenerlos o los tiene, pero anda cegado por estar representando a su "sobreprotegido" vástago).

Este tipo de anécdotas son habituales. Lo malo es cuando uno se cruza con gente con mucho tiempo libre que la toman con profesores empleados por cuenta ajena. Imaginemos que el progenitor eleva la queja a superiores del profesor y éstos actúan como a continuación describo. Ya sé que es mucho imaginar, pero hagan un esfuerzo. La queja se articula por escrito en lenguaje patibulario, tan pleno de incorrecciones gramaticales como de falacias y se acompaña de escrito del menor con sarta de incoherencias, calumnias, etc.

Lo coherente, llegados a este punto es imaginar que los empleadores del profesor de contrastada trayectoria mandarían, con mucha elegancia y diplomacia, a pasear un pollo a los progenitores indignados. ¡Ay, qué poca imaginación!

Este cuento que les cuento viene a cuenta de lo mucho que está en juego en esta sociedad decadente en la que lo viejo no acaba de morir ni lo nuevo acaba de nacer. Hace muy pocos días, qué casualidad, tuvimos noticia de un tremendo acto de violencia en las aulas, que le costó la vida a un profesor interino asaetado en un descuido. Seguramente su tremenda incorrección o pena fue la de ser docente, además de postrarse como blanco de las iras (y flechas) de un menor (13 años el angelito).

Dice el juez Calatayud que lo que falta en esta sociedad es sentido común y apunta,como solución, a poner límites. Recuerda que se ha explicado claramente a los menores que tienen derechos y se nos olvida recordarles que tienen obligaciones.

En mis excesos de imaginación, que siempre tuve muy desarrollada, jamás llegué a vislumbrar atisbo de que con 55 años que tengo (y más de cuarenta al pie de tatami) pudiera llegar a estar cansado de la profesión que tanto amo. Por ser profesor de yudo he sacrificado muchas cosas; también he recibido muchas satisfacciones a cambio; y, sobre todo, un antídoto: he encontrado la razón de ser de mi existencia. No obstante, hoy día los platillos de la balanza se inclinan peligrosamente hacia un lado poco oportuno. No me siento reconocido más que por alumnos muy agradecidos directamente a mi persona (y por sus familiares). Me siento criticado en nimiedades y por gentes al borde del analfabetismo, sin sentir defensa alguna en el marco profesional en el que desarrollo mi tarea educativa. Me he vuelto vulnerable a niñatos (¿lascivos?) con padres sobreprotectores de los que te dicen a la cara, sin sonrojo: mi hijo no miente. Y con ello te lanzan a bocajarro, con toda impunidad, que el mentiroso eres tú. Y no te cabrees que, entonces, el intolerante eres tú; el que no acepta las críticas eres tú.

Hace tiempo un "papá" que discrepaba con mi forma de enfocar mis clases de yudo me llamó a la cara gilipollas.Sigo esperando disculpas, cerca de un año después, cuando todavía uno de sus hijos sigue acudiendo a mis clases.

Hace cinco meses fui sancionado por expresar una opinión mía no referida a nadie en concreto en una flagrante vulneración del Artículo 20 de la Constitución Española (que parece uno de los más vulnerables en los últimos tiempos... ¡Viva la libertad de expresión!).

Compañeros y colegas: respetémonos entre nosotros porque, con la que está cayendo, como no lo hagamos, no va a venir nadie de fuera a hacerlo (y muy pocos de dentro). Quizás a título individual siempre llegará algún alumno, incluso sus familiares, a decir que eres un tipo excelente. Nunca vienen mal unas palmetadas en la espalda.Pero será una gota de agua en el desierto; muy reconfortante, sí, pero estéril ante la que se nos está echando encima.

Dicen que siempre me he caracterizado por decir lo que pienso y lo que no sabe la gente es lo mucho que me callo. Quizás sí que haya más imaginación de la que pienso y las mentes turbulentas de gentes ociosas son capaces de entrar en lo que no digo, y capaces también de poner el verbo ( a su manera, claro) a lo que no digo. Y qué será lo que tienen los profesores de yudo que siempre despiertan tanta admiración como envidias. Ya deberíamos estar acostumbrados a estas alturas. pero corren tiempos nuevos y hay nuevas armas, como también hay nuevos peligros. Uno de ellos es la indefensión del docente. Se ha mutilado la figura del educador. Y una de las armas nuevas es la impunidad de los estultos. ¿Pero no sería más fácil levarse al puñetero niño (con perdón) a otra actividad o a otro escenario más acorde a su insoportable sensación al ser despeinado?

No si ya te digo yo que sigo de "profe" de yudo por los pelos. Y lo mismo acabo por dejar de serlo por la misma razón; ¡por los pelos! Eso sí, entre tanto, además de defecarme en los designios del sursuncorda, bendigo a todos los que me siguen considerando un "Profesor de yudo".


Ahhh.... y NOS VEMOS EN LOS TATAMIS

6.8.12

Olimpiadas y Juegos Olímpicos sin medalla en yudo

Sugoi Uriarte

Una olimpiada es el período de cuatro años que van desde unos Juegos Olímpicos hasta los siguientes. En ese sentido yo puedo afirmar que he participado o estado en muchas olimpiadas… ¡pero en ningunos Juegos! Eso nos pasa al común de los mortales, pues ser olímpico es todo un privilegio y, además, tiene mucho mérito; muchísimo. Pero, no deja de ser chocante que la mayoría de los deportistas olímpicos no sepan diferenciar este sencillo asunto; que no sepan diferenciar unos Juegos Olímpicos de unas olimpiadas. Ahora bien, que los periodistas deportivos induzcan a engaño al no saber la diferencia raya en la provocación y puede acabar cabreando.

Hablando de arrebatos, iracundias y otro tipo de cabreos hago memoria y veo que llevamos tres olimpiadas (ahora sí) sin conseguir medalla en yudo. Es decir, que durante tres períodos de cuatro años, que van desde Sidney 2000 hasta Londres 2012, estamos  sin rascar chapa. Y como ya nos hemos quedado sin opciones en Londres, estaremos otra olimpiada (otros cuatro años más) sin presea. Un desastre.

Bien es cierto que en la travesía por el desierto hubo un par de oasis o tres. Me estoy refiriendo a algunos diplomas olímpicos que quedaron en eso cuando estuvieron a punto de mineralizarse en codiciado metal. El caso más reciente ha sido el de Sugoi Uriarte al que inútilmente han dado en poner de víctima de árbitros malévolos, o de oscuras confabulaciones, cuando no hubo tal. Por más que nos pese la decisión fue ajustadísima, pero de robo… nada de nada.

Parece que a eso es a lo máximo que aspiramos en los últimos Juegos los seguidores del yudo español; al “casi, casi”. Muy fresco en la memoria queda el espléndido combate de Esther San Miguel en Pekín 2008. En franca ventaja afrontaba los últimos compases de su enfrentamiento con la francesa Stephanie Possamai. La confianza de la española, su ambición o un despiste -qué más da- facilitó que la gala consiguiera el guasari que necesitaba para birlarle a la burgalesa el preciado bronce. Un día antes, su compañera Leire Iglesias también acabó en quinta posición quedándose con la miel en los labios, que se suele decir.

Esther San Miguel

En los Juegos Olímpicos anteriores, los de Atenas 2004 fue Oscar Peñas el que se quedó casi tan cerca como Sugoi Uriarte de la medalla de bronce. Recuerdo que se acababa de estrenar eso del desempate por técnica de oro y Óscar se vio envuelto en dichos menesteres ante el búlgaro Georgi Georgiev. Y acabó cayendo (nunca mejor dicho) en ese período de desempate.

Hablando de diplomas

Pero ya que hablamos de diplomas olímpicos es hora de recordar cuáles han sido, porque recientemente he escuchado que el yudo nacional llevaba cinco de estos reconocimientos. Negativo. Son unos pocos más; a ver si no me dejo ninguno.

José Luis de Frutos en Montreal 76

Para empezar hay que decir que el que abrió la espita fue el madrileño del barrio de Usera José Luis de Frutos. Fue en Montreal en 1976 en los tiempos en que nuestros deportistas iban poco más o menos que en chándal con zapatos y maleta de cartón atada con cuerda de pita. Es un decir. El caso es que tuvo mérito y siempre nos gusta recordar aquella hazaña del carismático maestro con el que tanto contacto tuvimos y aún hoy recordamos a menudo merced a la amistad que nos une con muchísimos de sus alumnos. Por cierto que esta misma mención a nuestro primer diploma olímpico del yudo nacional la hizo nuestro amigo Ángel Luis Ruiz Cámara al ser entrevistado en Onda Madrid. Os dejamos aquí la entrevista en dos cortes por si os apetece escuchar algo de yudo en la radio (concretamente en el programa del periodista Poblador ‘En juego’ emitido el martes 31 de julio). Por cierto que Ángel Luis explica con claridad meridiana la decisión con que Sugoi se quedó sin el bronce.


Justo en los siguientes Juegos, en los de Moscú 1980, el cántabro Ignacio Sanz Paz volvió a repetir gesta consiguiendo el segundo diploma olímpico del yudo español. Y otro tanto sucedió en Los Ángeles 84 con nuestro amigo, el también madrileño, Carlos Sotillo. Era la tónica general hasta Seúl 1988 en que se dobló la ración habitual, con los diplomas del gallego Vitorino González y del madrileño Joaquín Ruíz.

Así hasta que Barcelona es elegida para organizar los Juegos de 1992 y se creó el famoso plan ADO en el que tanto tuvo que ver Carlos Ferrer Salat. Se trataba pura y simplemente de meter pasta para poder planificar y dejar que el talento madurara a base de entrenamiento y estímulo. Qué tiempos aquellos en que España estaba entre las diez economías más prósperas del mundo y entre las cinco más elevadas en el ámbito cultural. Luego llegó el deporte olímpico y se pasó de cuatro medallas en Seúl (1988) a veintidós cuatro años después. España pasaba a ser una potencia deportiva mundial; algo impensable sólo unos cuantos años antes. Pero parece que la constancia no es virtud hispana ¿o lo es? Se podría decir que en Atlanta se vivió de las rentas y que la inercia se fue perdiendo sin que nadie se molestara en volver a dar impulso. 

Miriam Blasco, primera mujer española en conseguir medalla de oro en Juegos Olímpicos

En cuanto al yudo hay que recordar que en Barcelona 92 se cosecharon dos oros; los de Miriam Blasco (primera mujer española en conseguir un oro olímpico) y Almudena Muñoz (la segunda y al día siguiente). Luego, en Atlanta 96 llegó la medalla de plata de Ernesto; única hasta el momento del yudo masculino español en Juegos Olímpicos. Estuvo acompañada, eso sí, de dos de bronces; los de Isabel Fernández y Yolanda Soler. El impulso parece que se acabó con el oro conquistado por Isabel Fernández, cuatro años después en Sidney. Así, hasta ahora.

Almudena Muñoz

Pero hablábamos de diplomas y nos habíamos quedado a las puertas de Barcelona 92. El éxito de las dos medallas de oro antes mencionadas, en los únicos Juegos Olímpicos organizados en España, dejó eclipsado el mérito de Paco Lorenzo, Ernesto Pérez, Yolanda Soler y Begoña Gómez, todos ellos con diploma olímpico. ¡Vaya cosecha!

Ernesto Pérez, única medalla olímpica del yudo masculino español

En Atlanta 96 también obtuvieron diploma Almudena Muñoz y Sara Álvarez y en Sidney 2000 se lo llevaron Úrsula Martín, Fernando González, Ernesto Pérez y Miren León. Posteriormente, en Atenas 2004 llegaron los de Kenji Uematsu, Isabel Fernández, Cecilia Blanco y Óscar Peñas (al perder el combate antes mencionado en la técnica de oro). También fueron diploma olímpico Leire Iglesias, Ana Carrascosa y Esther San Miguel en Pekín 2008.

Según mis cuentas, con el de Sugoi van 23 diplomas olímpicos para el yudo español. Otra cosa son los quintos puestos (que no son tantos). Sabido es que el diploma olímpico se otorga a los ocho primeros clasificados y que en yudo hay dos terceros, dos quintos y dos séptimos, normalmente.

Isabel Fernández, Campeona Olímpica, del Mundo y de Europa, mejor currículum del yudo español de todos los tiempos

A sacar conclusiones

Si varias Comunidades Autónomas han pedido rescate –es decir que reconocen estar en quiebra o poco menos- y ningún presidente autonómico ha dimitido –ni siquiera ha pedido disculpas- se podría trasladar al mundo del yudo este dato. Otra cosa es el grado de responsabilidad de cada cuál. Desde luego a los deportistas no se nos ocurre imputarles responsabilidad alguna porque sabemos lo mucho que sacrifican para llegar a una cita del fuste de los Juegos Olímpicos. También sabemos de lo duro y competido que es el yudo y de la finísima línea que separa el éxito del fracaso en cualquier deporte, y sobre todo en el nuestro.

Otra cosa es la planificación, el cuidado de la élite, el fomento de la cantera de donde llega el relevo... Parece que por ahí también hacemos agua. Nuestros yudocas olímpicos (Londres 2012) tienen una media de 31 años de edad. El más joven es precisamente Sugoi con 28 años y el más veterano Kenji con 34. Entre medias están Oiana con 29, Conchi con 31, Ana con 32 y Cecilia con 33. Está claro que esta espléndida generación se acaba. Difícilmente se puede exprimir más y ojalá nos equivoquemos.

Kenji Uematsu acaba su ciclo deportivo en Londres 2012


De los que no han estado en estos Juegos queda el caso de Laura Gómez que andaba empatada con Ana Carrascosa para acudir a los Juegos de Londres. Se desempató desde los despachos dado que no hubo forma de hacerlo en los tatamis. Pese a todo la valenciana tiene actualmente 28 años. Como su novio Sugoi no parece descartado que pudiera llegar a Río de Janeiro 2016. Ambos están en su derecho de aspirar a culminar tan loable proyecto. Y lo malo es que por detrás, nadie viene apretando como para quitarles de la cabeza un nuevo proyecto olímpico (digo lo malo en cuanto al panorama del yudo nacional; no se me entienda mal, que por ellos me alegraría muchísimo).

Por otro lado, en chicas parecen emerger las figuras de la alicantina María Bernabeu (24 años) y, sobre todo de la gallega Sara Álvarez (21 años). En Madrid también parece haber posibilidades con la parleña Lorena Blanco de 20 años. Pero milita en peso pesado como la gallega Sara que tiene un impresionante currículum y casi la misma edad.

Eso en cuanto a relevo y a las féminas porque en la categoría masculina el panorama parece algo más revuelto. No obstante, en Madrid parece emerger una auténtica joya. Se trata de Francisco Garrigós que con 17 años ya ha mojado en todo un Campeonato de España senior.

No se trata aquí de hacer un análisis exhaustivo de figuras y prospectos, pues ni es espacio ni se poseen medios suficientes. Sí que nos gustaría introducir una reflexión al albor del finiquito olímpico del yudo español y de otras consideraciones. Esperando que otros más capacitados recojan el guante os dejamos deseando vernos pronto en los tatamis, no sin antes haber disfrutado de este tiempo cálido de descanso.

29.7.12

Sugoi Uriarte a un paso de la gloria olímpica


El español se juega el pase a la final esta tarde

La mañana ha sido intensa y plena de emociones. Sugoi Uriarte nos ha dado alegría tras alegría hasta conseguir el derecho a competir por meterse en la final de menos de 66 Kg., opción que se jugará con el húngaro Ungvari (una piedra). El sorteo de Sugoi invitaba al optimismo y el desarrollo de los acontecimientos también. Pero todo eso vale de poco si no se posee una tremenda fuerza psíquica como la que demuestra a diario tener el yudoca español.

Sugoi está a las puertas de la gloria, pero es finísima la línea que separa la gloria del fracaso (sobre todo a tenor de los mass media que se acuerdan de nuestro deporte sólo cada 4 años). El yudo lleva varias olimpiadas (períodos de cuatro años entre Juegos y juegos) sin rascar chapa. Desde Barcelona 92 parecía el yudo en la obligación de llenar la despensa del medallero español y han sido varias las citas olímpicas en que nos dieron calabazas. ¡Qué bien vendría esa posible medalla que parece estar al alcance de Sugoi! 

Para los que no hayan podido seguir las retransmisiones os dejamos el enlace de RTVE.es con la jornada de hoy. Felicitamos a RTVE por la magnífica puesta en escena de su portal. Un lujo poder seguir prácticamente todo el yudo; cosa que casi nunca antes habíamos podido hacer.

NOTA: En nuestras páginas de Facebook y Twittervamos actualizando a medida que podemos la información que nos llega de los JJOO Os invitamos a estar pendientes de dichos enlaces que tenéis en este mismo YUDIARIO

NOS VEMOS EN LOS TATAMIS.

26.9.09

Concentración de cadetes

Sonia, José Manuel, Carlos y Víctor Manuel nos representaron
Se procedió a respaldar la candidatura Madrid 2016

La mañana del sábado día 26 la Federación Madrileña desplegó varias actividades de nuestro deporte (curso de titulación, reunión de árbitros, entrenamiento). Además, también en las instalaciones del CSD (INEF) se desarrollaban cursos de Defensa Personal Policial y otros. Había mucho ambiente.

Nuestros cadetes tuvieron ocasión de participar en la concentración que, además, sirvió para respaldar la candidatura Madrid 2016, motivo por el que pudimos ver por allí a nuestro amigo Ernesto Pérez Lobo. Ya sabéis que mañana domingo se celebra en Madrid el día de la corazonada como último acto masivo y popular para apoyar el proyecto olímpico de la capital de España. Veremos si el martes que viene se consuma el proyecto o se fragua la desilusión. Algunos empezamos a estar un poco pesimistas.

En todo caso, tuvimos el honor de servir de fotógrafos del acto de respaldo, cuando en el descanso del entrenamiento, todos los participantes se dispusieron alrededor de la pancarta con el logo oficial.


Aprovechamos para felicitar a nuestros cadetes Sonia Sieiro, José Manuel Sieiro, Carlos Mingorance y Víctor Manuel Pérez por haber participado en esta primera concentración. Tironcito de orejas para los que el martes dijeron que asistirían y luego no se les ha visto el pelo. Siete dijeron que asistirían y sólo acudieron, finalmente, cuatro. Empezamos renqueando, pero aun hay mucho tiempo. Esperemos que no se dilapide, que el tiempo se escurre entre los dedos si es que se quiere coger con las manos. De lo del sentido del compromiso ya hablaremos que ahora ni nos acrodamos lo que quiere decir esa palabra. Os pasa a todos igual ¿verdad?




La Federación Madrileña reunió a los futuros representantes de Madrid 2016 en una concentración de apoyo a la candidatura madrileña

El sábado en el CSD

A 7 días de la asignación de la candidatura para 2016, más de 150 yudoca de Madrid se reunieron en el Centro de Alto Rendimiento. Estos entrenamientos se realizan mensualmente, en esta ocasión no ha faltado ningún miembro del equipo de Madrid, tanto competidores como técnicos para apoyar la candidatura de Madrid 2016.

8.5.09

Ellen Cavalcante campeona en el Palacio de Deportes

Cristina Morales, Sub-Campeona, y Erick Bolaños, medalla de bronce


El pasado miércoles día 6 de mayo tuvimos una nueva jornada de éxito para nuestra Asociación de Yudocas y Deportistas de Acción Social (AYUDAS). Nuestras chicas del IES El Olivo dieron la talla y contamos con una nueva campeona de Madrid (Ctos. Escolares) que es Ellen Cavalcante. Además, Cristina Morales consiguió una meritoria medalla de plata en la misma final de este programa de Campeonatos Escolares que se celebró en el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid. Por su parte, Erick acudió a recibir la medalla de bronce en una interminable ceremonia de premios, que duró más que la propia competición de yudo.



La ocasión de acudir a todo un Palacio de Deportes era estupenda, pese a lo intempestivo de la hora. Se había citado a los chicos en la puerta del IES Las Américas (Parla) para darles traslado en autocar. El de la zona sur fue el último autocar en llegar a las instalaciones y empezaron las prisas.



Minutos antes había habido una multitud de chavales concentrados en la entrada de la calle de Fuente del Berro originándose una masiva concentración de deportistas que pugnaba por acceder a las instalaciones deportivas. Menos mal que la calle estaba controlada por agentes de tráfico.



Cuando llegaron los parleños, con compañeros de zona sur, la entrada estaba más despejada. Quizás por ello había más control y se indicó que los muchachos y muchachas que habían acudido a recoger medallas de bronce (o los que acompañaban en calidad de espectadores) debían acceder a las instalaciones por otra puerta, para situarse en la grada. Nos pareció absurdo mandar a la grada a un deportista que había acudido a la cita a por su medalla, pero accedimos a acompañar al nutrido grupo a donde se nos había indicado. La sorpresa es que el agente de seguridad nos denegó el acceso. Tras ponerse en comunicación con alguien, a través de su pinganillo, nos volvió a enviar al mismo lugar de donde veníamos. Y, una vez de vuelta, una estúpida señorita sin ningún tipo de distintivo volvió a ponernos obstáculos y llegó a insinuar que habíamos mentido. Al final, a pesar de su bajo perfil cerebral comprendió que era absurdo lo que estaba haciendo y permitió el paso de los chicos. Para cuando, por fin conseguimos entrar, los chicos de tae-kuondo, con los que compartíamos jornada, ya habían acabado de repartir sus bolsas de ‘pic-nic’, con las que se había organizado la comida de los asistentes. En el otro lado, aún se repartían bocadillos de tortilla y zumitos (sin bolsa). Nos pusimos en la cola y, al poco, un organizador de la Federación de Tae-kuondo tuvo el generoso gesto de sugerirnos que pasásemos por su mesa a por la pitanza. En este caso se nos entregaron dos bocadillos (uno de queso y otro de fiambre de pavo) en lugar de uno. También había una botellita de agua y un zumo, así como una barrita de esas conocidas como ‘energéticas’. Creo que salimos ganando, pero hubo de dar cuenta de la comida a grandes bocados pues se había echado el tiempo encima y había que salir a la cancha.



Habría que añadir que la comida de los varios centenares de deportistas allí concentrados se realizó sobre el duro suelo de un oscuro pasillo (ni mesas ni sillas). También añadiría yo desde aquí, si pensaban dejar sin comer a los muchachos a los que se empeñaban en enviar a la grada, dado que era en el acceso que no nos dejaban franquear donde se procedía al reparto de las bolsas de la zampa.



Una vez en el interior… más de lo mismo. Y eso que se esperaba la inminente visita de los miembros del COI que deben examinar la candidatura Madrid 2016.



En todas las jornadas de competición de este programa de la Comunidad de Madrid se dirigió, con muy buen gusto y sentido, un calentamiento colectivo para todos los deportistas. Esta fue la única vez que no se hizo (un fallo).



La disposición de los tatamis era estética, pero el tapiz de la competición masculina estaba en un extremo de la cancha y el de la competición femenina estaba en la otra punta. Esto era un verdadero inconveniente para los entrenadores. Por cierto, que los entrenadores de tae-kuondo, siguen sentados al borde del tapiz, dirigiendo a sus pupilos y no pasa nada (y el tae-kuondo es deporte olímpico, que sepamos).



El graderío estaba prácticamente al descubierto. Claro que no es fácil llenar el Palacio de Deportes. Alguien debió de hacer un esfuerzo y se vio que algunas filas de asientos estaban ocupadas por ancianos ¡perdón! …que ahora se les llama ‘mayores’ (sustantivando lo que aún no ha dejado de ser un adverbio; comparativo, para mayor precisión). Destacaba el grupo de talludos espectadores pues todos iban provistos de camisetas con el logo de Madrid 2016: la famosa mano abierta. Esas mismas camisetas se repartieron entre os deportistas y adivinen… los chicos del autocar de la zona sur se quedaron sin ellas; cuando llegaron al reparto ya no quedaban (otro fallo).



Menos mal que en lo deportivo, la competencia se iba resolviendo con cierta diligencia. Serían os nervios o que haya diferente nivel de efectividad entre deportistas de unas zonas y otras, pero se marcaban mucho ipones. Esta es una ventaja frente al aburridísimo tae-kuondo de la coz contra la coz (¿Quién habrá sido el genio que ha metido esa danza de patadas o ensalada de coces en el programa olímpico?). Se empezaron a repartir medallas mientras aún seguían a patada limpia los esforzados taekuondistas o como carajo se llamen entre ellos. Cuando acababa alguna nueva categoría de los pateadores saltarines se suspendía la entrega de premios de yudo y se procedía a colgar las preseas a los sudorosos deportistas del deporte del peto. Con ello, la ceremonia de entrega de premios duró más (bastante más) que el desarrollo de la competición de yudo.



Al final de la intensa jornada nuestros muchachos llegaron a Parla a las 19:25 horas, dejando en el autocar a los compañeros de Pinto que aún tenían que acudir a la vecina localidad. Menos mal que en esta Final sólo se celebraba un encuentro por peso y categoría.



La imagen que se vio, desde dentro, no parece la más adecuada para avalar una candidatura olímpica. Demasiada improvisación, demasiada masificación, demasiada gente sin saber dónde ir o qué hacer. Demasiada demora en todo. Demasiado tiempo para tan poca cosa. En fin… falta de mesura.



También nos hemos acordado mucho de un tal López Viejo que en estos días anda acarajotado. No es para menos; el que fuera consejero de Deportes de la Comunidad de Madrid, el mismo que tanto ahínco puso en organizar los Campeonatos Escolares (de los que celebramos la Final que se menciona en esta crónica) anda buscando pasta. La sospecha es que sabe donde encontrarla. Quizás por eso el juez que instruye el caso Gürtel le ha impuesto 750.000 euros de fianza a Don Alberto, al que tantas veces hemos visto relacionado con el yudo madrileño (¿lo estará tanto?) Son tiempos revueltos y los hay que tratan de atar cabos. El yudo es uno de los deportes incluidos en el programa de Campeonatos Escolares, un programa millonario que, según voces autorizadas, no parece acabar de dar los dividendos que debiera. Para no ir más lejos, en nuestro mundillo hay muchos propietarios de gimnasio (empresarios)que están que trinan con eso de que el instituto de la esquina ofrezca clases gratuitas de yudo. Por otra parte, ahora que están en guerra (comercial, entendemos) dos marcas tan conocidas como NKL y Tagoya, habría que reflexionar sobre la cantidad de yudoguis y tatamis (de esos conocidos como de ‘puzzle’) ha vendido al afortunada empresa adjudicataria. ¿Será de todo esto de lo que se habla cuando se mentan malversaciones, tratos de favor y otras fruslerías tan de nuestra España de ahora y de todos los tiempos, amén?



Se dice en prensa que el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, acusó a López Viejo de recibir sobornos por valor de 563.000 euros. Este ‘impuesto’ lo percibía a cambio de adjudicar a las empresas de Correa la mayoría de los actos institucionales en los que participaba la presidenta regional, Esperanza Aguirre.



Ahora queda enzarzarse en derechas e izquierdas y no llegar al fondo de la cuestión que es lo que suele pasar desde que los políticos se dieron cuenta de lo valiosos que son los medios de comunicación a la hora de intoxicar y llevar la atención a la otra esquina de la cuestión. Los yudocas deberíamos saber que hay que prestar la misma atención a la derecha que a la izquierda; que tan peligroso es un ataque por la derecha como por la izquierda. A ver si nos ponemos de una vez por todas de acuerdo y empezamos a exigir un poco más de claridad, por nuestro bien y el de nuestro querido deporte.




8.3.09

Sobre el futuro del yudo ('shiai' o si no hay)

Hemos encontrado esta noticia en MARCA, periódico líder deportivo que suele gastar millones de hojas en fútbol antes que en ningún otro deporte. Se habla del relevo generacional y viene a colación de la reciente presentación de los nuevos planes ADO. Como ya sabéis, también el deporte tiene su particular crisis y las ayudas a deportistas de élite se han recortado. Todo ello, cuando este país sigue aspirando a organizar unos Juegos Olímpicos, nada menos que en su ciudad capital. En fin, así son las cosas y más vale aceptarlas si no se puede hacer nada para cambiarlas.

EL YUDO ESPAÑOL ABRE CICLO OLIMPICO CON NUEVA NORMATIVA
Se establecen dos grupos entre la élite del Yudo español
05/03/09 - 18:14. MARCA
La cuenta atrás ha comenzado y desde ya se está puntuando en el circuito internacional para lograr clasificación olímpica. España abre con nuevas normas para con los yudocas españoles y su participación en el circuito de competiciones internacionales.

Se han establecido dos grupos entre los competidores de primer nivel, uno formado por los diplomas olímpicos, medallistas en europeos de las tres categorías, medallistas en super world cup y world cup del año pasado. Este grupo lo integrarían Ana Carrascosa, Leire Iglesias, Esther San Miguel, Óscar Peñas, Cecilia Blanco, David Alarza, Kiyoshi Uematsu y Sugoi Uriarte.

Y un segundo grupo formado por los finalistas del nacional absoluto de este año, los integrantes de estos dos grupos tienen garantizada una salida al circuito internacional y el resto será atendiendo al nivel del competidor y nivel de la competición bajo el criterio de la dirección técnica, que cuenta con nuevas incorporaciones. Lee Young como director técnico y el marido y entrenador de Isabel Fernández, Javier Alonso como subdirector que declaraba: “En primer lugar queremos tener una normativa clara y transparente, que no se ciña todo al resultado en el Campeonato de España, queremos repescar a gente que a lo mejor no estuvo bien en ese campeonato pero que nosotros valoramos que es un deportista de calidad, se trata de ver con que opciones contamos"

Posibles representantes en el europeo de Tiblisi

Atendiendo a esta nueva normativa ya reza de modo claro la configuración de parte del equipo que representará a España en el campeonato de Europa en Tiblisi: medallistas de los torneos internacionales de este año y ser el deportista con mayor puntuación en el ranking mundial.

De esta forma Ana Carrascosa en -52 Kg., Cecilia Blanco en -70 Kg., Esther San Miguel -78 Kg., Kiyoshi Uematsu -73 Kg. y Jorge Benavente en -81 Kg. cumplen los requisitos establecidos mientras que Oiana Blanco en -48 Kg., en -63 Kg. África Gutiérrez y número 18 del ranking mundial, en -66 Kg. Sugoi Uriarte en el número 23, en -90 Kg. David Alarza en el número 12 y en +100 Kg. Ángel Parra en el número 17, quedan a criterio de la dirección técnica que acudan a esta magnífica oportunidad para puntuar y sin la presencia de deportistas asiáticos que han sido el azote en innumerables ocasiones de los españoles.

7.11.08

Cuando se acude al Dalai Lama para 'desapuntarse' de yudo

Tiene guasa la cosa. Eso de encontrar el camino es cosa de yudocas (camino de la flexibilidad). Y para tal menester solemos –los yudocas- encerrarnos en lo que llamamos doyo a practicar nuestro deporte, el de los desequilibrios y, por tanto, el de la búsqueda del equilibrio –físico y mental-.

Se podría decir que un campeón olímpico ha encontrado el camino o, por lo menos, no anda lejos de él. Sin embargo, acabamos de encontrar una inquietante noticia que nos mueve a reflexionar. Parece ser que ni siquiera un campeón olímpico (de yudo) tiene claro lo que quiere. Este es el caso del colosal Satoshi Ishii, que tras proclamarse brillantemente campeón olímpico en el peso pesado, con tan solo 22 años de edad, se plantea el futuro sumido en una encrucijada. Claro que para salir de ella tuvo la ocurrencia de acudir, nada menos, que al Dalai Lama. Con consejeros así, seguro que el bueno de Ishii encuentra el camino, o por lo menos tomará la decisión que tanto le cuesta tomar, sin tener como consecuencia dolores de cabeza. Que la paz sea con él.

A continuación os incluimos las noticias en que se comenta el asunto, que tiene tanta miga como reflexiones induce a mantener (la pasta es la pasta…) Y es que el yudoca japonés anda a vueltas con la decisión de dejar el yudo por los combates de artes marciales mixtas que dan muchísimo más dinero.

Una estrella del yudo indecisa apela a la luz del Dalai Lama

Dalai Lama asesora a campeón de yudo japonés

Gold medalist judoka Ishii to tackle pro world of martial arts

Olympic champion Ishii asks "Terminator" for a fight


4.10.08

El yudo cambia de sede

En el diario ABC Sara Medialdea informa sobre el cambio de sede del yudo, junto con otros cuatro deportes, con el objetivo de mejorar la candidatura Madrid 2016. Ayer viernes se publicaba la noticia que, a continuación, os extractamos.

Cinco deportes cambian de sede olímpica para mejorar Madrid 2016

Cambiar para enriquecer el proyecto olímpico: es la teoría que aplican los responsables de la candidatura Madrid 2016. Cuando falta un año para que el Comité Olímpico Internacional (COI) decida cuál de las cuatro candidatas -Madrid, Chicago, Río de Janeiro o Tokio- será sede de los Juegos de Verano de 2016, la capital española prepara el que quieren que sea el mejor proyecto. Para ello, y siguiendo las indicaciones y sugerencias recibidas de miembros del COI y de federaciones deportivas internacionales, el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón anunció cambios en las sedes de algunas disciplinas deportivas. Así, el yudo y el taekuondo, que antes estaba previsto desarrollar en los pabellones de Ifema, pasan al Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid. Además, las pruebas de remo y piragua se concentran en Getafe, para disgusto de las autoridades y los clubes deportivos de Aranjuez. 27 de ellos anunciaron ayer el envío de una carta al alcalde y a la consejera-delegada de la oficina olímpica, Mercedes Coghen, para pedirles que reconsideren su decisión de dejar fuera del proyecto Madrid 2016 a Aranjuez. Una medida que se tomó tras pedirlo así la Federación Internacional de Piragüismo.

«Terminado al 70%»

Ruiz-Gallardón sueña ya con el 2 de octubre de 2009, cuando los 110 miembros del COI reunidos en asamblea en Copenhague voten qué ciudad albergará los Juegos en 2016. A su favor, señala, está que «en plena crisis económica, Madrid cuenta ya con un 70 por ciento de las infraestructuras olímpicas realizadas o proyectadas», lo que «es un valor añadido que aporta seguridad a nuestra candidatura».

El 12 de febrero del próximo año, el alcalde entregará en la sede del COI, en Lausanne (Suiza), el dossier olímpico de Madrid: más de 700 páginas con el proyecto completo. Entre abril y mayo, nueve inspectores del COI, presididos por la marroquí Nawal El Moutawakel -que ya visitó la capital con motivo de Madrid 2012-, examinarán el proyecto madrileño, así como los de las otras tres ciudades candidatas.

La comisión realizará un informe no vinculante sobre cada ciudad, que entregarán a los miembros del COI. Además, habrá una presentación especial de los proyectos de las cuatro competidoras en Laussane en junio. Madrid tendrá entonces una hora y media para explicar su proyecto y debatirlo con los miembros del COI, antes de que éstos voten, en octubre, cuál es su favorita.

En los cinco continentes

Estos doce meses son de intenso trabajo para explicar las virtudes de Madrid 2016. El alcalde viajará la próxima semana a Acapulco, para presentar el proyecto ante los comités olímpicos americanos; en octubre, irá a Bali para hacer lo mismo ante los comités asiáticos. En noviembre irá a Estambul para explicarlo ante los comités europeos; y más tarde, a Nigeria y Nueva Zelanda, para dárselo a conocer a los comités africanos y los oceánicos.

La crisis económica no tendrá «ninguna afección presupuestaria» en lo que se refiere a Madrid 2016, aseguró Ruiz-Gallardón. El alcalde se muestra muy seguro del triunfo en Copenhague: «Sabemos lo que queremos hacer y cómo hacerlo, y vamos a conseguir el objetivo». Los de Madrid «coronarán un ciclo cultural que empezó en Asia, con los Juegos de Pekín; seguirá en el mundo anglosajón, con el de Londres; y rematará Madrid con los juegos latinos en español».

31.8.08

Reflexiones tras Pekín

El yudo es un deporte que practica mucha gente en España y, sobre todo, que ha practicado muchísima gente. (Otros tiempos). Son esos que ahora hacen futin, montan en bici o juegan algún partidillo de tenis con los compañeros de oficina o de fútbol en el pueblo (solteros contra casados). Muchos de esos que ‘hicieron’ yudo se acuerdan de ‘la osotogari’ y alardean de haber alcanzado el cinturón amarillo o, tal vez, el naranja-azul… ¡vaya despiste! Lo mismo quisieron decir el rojo y azul, que están las cosas…

El caso es que en 2007, el yudo puede estar considerado como uno de los diez deportes más practicados en España (eso hablando de los deportes olímpicos; es decir sin contar la siesta, los toros, el kárate, el sillón-bol u otros). Por cierto que, también hay que decir, que el yudo es el deporte de lucha (o de los que se dan a conocer por el terrible nombre de ‘artes marciales’) que más ha crecido en los últimos años en cuanto a número de licencias. También podríamos sustituir lo de ‘que más ha crecido’ por ‘que más se ha recuperado’.

Volviendo a nuestra fuente de EL PAIS, de donde hemos sacado los datos, tenemos que el deporte ‘rey’ en nuestro suelo patrio, es, también en cuanto al número de licencias, el fútbol. El balompié reúne tantas licencias como los cinco siguientes deportes de la lista juntos. El deporte de la famosa ‘Liga’ cuenta con 736.882 licencias en el año 2007. Y hay que recordar que en ese año aún no se había conseguido el gran éxito de la selección nacional.

En cambio, el baloncesto, que sí era ya sub-campeón de Europa y Olímpico, así como Campeón del Mundo, sólo alcanzó, en ese mismo año, la cifra de 344.882 (ni la mitad). Claro que el fútbol cuenta con una ventaja frente al baloncesto; no necesita canastas. Y sabido es que en cualquier pasillo de instituto, patio de colegio, calle de barrio… se puede improvisar un partidillo de fútbol, aunque sea con una pelota de trapos enrollados o de papeles encintados con ‘cello’. Otra cosa es empeñarse en jugar al baloncesto con las papeleras de la oficina que sólo se ve en el anuncio de la cerveza sin alcohol; todo un disparate (lo de la cerveza sin alcohol, claro).

Si seguimos con nuestra lista de deportes con más licencias, encontramos en tercer lugar al tenis, que no hace tanto, era deporte de diplomáticos, abogados del Estado o gentes de sangre azul (o personajes pegados a los de dicho color de hematocrito). En 2007 el tenis contó con 107.937 licencias suponemos que, en gran medida, gracias a contar con un deportista de la talla de Rafael Nadal.

Lo verdaderamente sorprendente es que en 2007, el cuarto deporte nacional en cuanto a número de licencias fue el yudo. Y ocupó el cuarto puesto de esta clasificación con 107.757 licencias; tan sólo 180 menos que el tenis. Algunos dirán que en esas licencias se incluyen las de yu-yitsu y otras. Ignoramos si en el tenis se incluyen las de frontenis y otras, pero la cuestión es insignificante en sí misma.

Ya por debajo de las 100.000 licencias aparecen el balonmano en quinta posición (con 92.279 licencias), el atletismo (83.437), el piragüismo (67.394), el tiro olímpico (66.065), el ciclismo (61.005) y la vela (54.715). Son los diez primeros deportes en importancia en cuanto a número de licencias, en 2007.

El Yudo es ‘casi’ el primer deporte individual

Con estos datos en la mano se colige que el yudo es el primer deporte de lucha en cuanto a número de licencias en España; también es el primer deporte individual (ahora matizaremos), tras el tenis. Pero se ha despedido de Pekín sin ‘pegar chapa’. Eso sí, se consiguieron dos diplomas olímpicos, que no es cualquier cosa.

No podemos ignorar que muchos analistas han colocado a nuestro deporte en el cajón de ‘los fracasos’. La diferencia entre expectativas y logros ha sido tal que nos hemos ganado acabar enterrados en dicho cajón, en el que nos sacudimos datos para intentar salir, junto al atletismo, la natación (la de ‘a ver quién nada más deprisa’, no la de ‘a ver quién baila en el agua mejor’), etc.

Si miramos la lista que antes ofrecíamos, de deportes con más licencias, veremos que hay múltiples lecturas. El deporte rey, que acaba de estrenar nueva Liga, con regeneradas expectativas y con la máquina de hacer dinero recién engrasadita, no saldría muy bien parado. Con todo su golpe de ‘Campeón de Europa’, el fútbol español no estuvo en Pekín (no se clasificó la selección nacional). Los futboleros se tuvieron que contentar con ver a la albiceleste (españolizada –Messi, Agüero…-) imponerse a las demás. Se podría decir que el fútbol está en crisis al no haber podido mandar una selección (aunque fuera femenina) a los Juegos Olímpicos. Estaría a la par que el volley (balón-volea) que tampoco calificó ni a la escuadra masculina ni a la femenina para la cita pekinesa.

Después viene el baloncesto que responde a lo ‘normal’. Con tal número de licencias y una generación de jugadores de la ‘releche en bote’, se ha cumplido objetivos (que, por cierto, estaban altísimos).

Luego llega el tenis y… más de lo mismo. Al éxito social de este deporte se suma contar con el más destacado y destacable de los deportistas españoles de los últimos tiempos. La baza segura de Nadal no se le escapó al deporte de la raqueta y respondió a sus expectativas (también altísimas); incluso rebasó algunos pronósticos gracias a la pareja: Medina-Ruano.

Turno para el yudo. Ummmmmmmmm…….. Que Isabel Fernández haya fallado es cuestión de opiniones; opinión como la de los jueces que la sancionaron en el trascendental combate perdido, cuando faltaban segundos para que concluyera. Esta vez, a la alicantina le tocó perder de la misma forma que ha ganado infinidad de combates. Y no vamos a esconder que en los altísimos altares del arbitraje, la de Torrellano ha dado mucho que hablar y, su yudo, ha conseguido modificar tendencias de árbitros y marcar consignas de tan respetable cuerpo técnico.

Pero juzgar el papel del yudo olímpico por el resultado de Isabel parece magro ejercicio de análisis. Lo que hay que valorar es el conjunto, no vaya a ser que los árboles no dejen ver el bosque. Y se nos ocurre que el símil es afortunado por lo de la espesura del bosque… a ver si salimos (y cuándo).

Hemos hablado antes de la maravillosa generación de deportistas con que cuenta el baloncesto. También está abocado a ir cumpliendo un ciclo. Se despide Carlos Jiménez, Pablo Gasol ya avisa que empieza a estar sin fuerzas (se piensa lo de participar en el europeo), a Garbajosa le van cayendo muchas castañas… Pero hay que reconocer que Marcos Gasol ha crecido y es joven, que 'Rudy' Fernández sigue creciendo y también es joven, que aparece la perla (joven perla) de Ricardo Rubio ‘Riki’, que la ‘factoría Gasol’ aún sigue puliendo un soberbio prototipo para el futuro... No parece que el baloncesto tenga problemas de fututo; tampoco el fútbol, ni mucho menos el tenis con el número uno mundial más joven de todos los tiempos.

Qué diferente panorama en la selección nacional de yudo en que muchos ya han anunciado su retirada, dejando paso a quienes tuvieron eclipsados. También el yudo ha contado con una exquisita generación de deportistas que no parece fácil se repita (y esto es una opinión; una de esas opiniones que se estaría encantado en constatar que son una estupidez). Hemos tenido unos fabulosos ‘fórmulas uno’ y se nos ha olvidado cuidar la pista de karts.

Deporte individual – deporte de equipo

Nos apetece hablar un poco de los deportes de equipo (como lo son el fútbol o el baloncesto -¡vaya contraste!-) y los individuales (como el tenis o el yudo). Da la casualidad que para nuestros ejemplos tenemos los cuatro primeros deportes de la lista de destacados que estamos manejando.

Decir hoy que el fútbol es un deporte de equipo es de Perogrullo, pero levanta una sonrisa. Cuando un niño practica el balompié es fácil trabajar con él su sentido de compañerismo, de organización por tareas para un fin común, de generosidad, de altruismo… luego ve la tele y se jeringó casi todo eso. El niño ve el último peinado de Torres, el nuevo gesto teatral del goleador triunfante, las botas diferentes de su ídolo, el tatuaje diferenciador… Para colmo se satura de noticias relacionadas con la pelea individual de un determinado jugador por cambiar de equipo, de un determinado entrenador que parece enfrentado a todo y a todos. El fútbol es un deporte de equipo que consigue el grupo por la suma de individualidades y no por conjugarlas. Por eso, suele triunfar cuando un entrenador actúa de filtro, mantiene en equilibrio los interese particulares y ‘engaña’ a cada cuál haciendo converger intereses particulares en fines comunes; algo así como una UTE (Unión Temporal de Empresas).

En el baloncesto no ocurre así, a nuestro humilde entender. Se ha demostrado, en gestos muy sencillos y primarios, que el grupo está por encima del individuo. Lo demostraron Garbajosa y Pau con sus sacrificios y luchas por integrarse (en condiciones en las que era fácil de ‘perdonar’ que no estuvieran). Lo demostró ‘el grupo’ cuando le dedicó a su estrella ‘ausente-presente’ el triunfo mundial. Lo demostró el entrenador (triunfante) cuando empezó a no estar a gusto y se retiró con tanta dignidad como elegancia y pocas ganas de hacer sangre. Sobran ejemplos y es insistir en lo mismo; así es que vamos al tenis y al yudo.

Para empezar, tanto el tenis como el yudo cuentan con modalidades deportivas colectivas. En el tenis no llega a ser ‘por equipos’ dado que se forman con dos deportistas. Tan menguado equipo se pasa a denominar ‘partido de dobles’. Pero no deja de ser, en ese caso, una modalidad de equipo (no individual). También el yudo tiene el ‘por equipos’, aunque se trate de una cadena de encuentros individuales. Es una pena que no exista esta modalidad en los Juegos Olímpicos; el COI sabrá lo que hace… ‘doctores tiene la Iglesia’, que se dice.

Volvemos al niño que se apunta a un deporte. En este caso nuestro muchacho optaría por decidirse entre la raqueta y el yudogui. Hombre, nos saltaremos que no nos parece que el tenis proporione las mismas oportunidades formativas. Un niño, raqueta en mano, tiende a muscular más un lado que otro; por decirlo en pocas palabras. Mientras, en yudo puede escoger ambos lados (si bien tenderá más a uno que a otro –como en tenis, pero en yudo no da raquetazos-). No vamos a entrar en esta materia porque todo deporte es maravilloso y lo que hacen falta son buenos técnicos y profesores (formadores) y menos ‘entrenadores de niños’. Y cuidado con esto, que dichos entrenadores están en la cadena de uno de los grandes disparates del siglo, junto a otras formas de explotación –infantil-. Eso sí, como decía un amigo mío: “las comparaciones son odiosas… pero yo soy mejor”.

Lo que nos afecta ahora es el sentido de la individualidad del yudo (o de otros deportes individuales). En el caso del ‘invento’ de Yigoro Kano, tenemos siempre que recordar la dicotomía entre lo que es el yudo de competición (el de los adverbios latinos ‘cito’, ‘alter’, ‘fortiter’, que dan el famoso lema olímpico: más rápido, más alto, más fuerte) y lo que es el yudo tradicional (no sólo el de katas).

Hemos llegado al nudo de estas reflexiones. Una cosa es entrenar a niños para que sientan que emulan a David Alarza o a Oscar Peñas. Y es cosa complicadísima porque esos mismos niños a quienes les gusta el yudo, se identifican con Villa, Gasol o Nadal, antes que con los grandes yudocas españoles (a los que ni conocen). Luego viene otra cosa distinta que es la de formar buenos yudocas (dentro de otro lema latino: mens sana in corpore sano), que estaría más en consonancia con eso que conocemos como yudo tradicional y que algunos se empeñan en reducir a dar un fuerte palmetazo a la colchoneta al caer y practicar katas. Nosotros nos referimos a preconizar los principios de Yigoro Kano (¿hay algo más tradicional?)

Estos principios son la base de que podamos presumir de un deporte ‘menos individual’ que el fútbol (sin serlo). Nos referimos, por ejemplo a:

Yiko no Kansei (Shiko-no-kansei) (perfección del ser humano –interno y externo-; búsqueda de equilibrio - salud personal-, así como búsqueda del equilibrio dentro de la sociedad)

Yita Kyoei (Shita-kyoei) (beneficio mutuo; principio de ayuda muy ligado a la máxima anterior -ayudar a los demás a encontrar su propia perfección, pues si sólo se busca el beneficio personal, pronto se encuentra el fracaso-)

Mens sana in corpore sano… ¡Nación sana!

Lo de acabar unos Juegos Olímpicos y ponerse a sacar conclusiones es peligroso, porque puede uno alejarse de ciertos caminos (el ‘Do’) que nunca se deben abandonar. La gran perdedora de los Juegos Olímpicos no fue USA (desplazada al segundo puesto del medallero por la China anfitriona). En términos de medalla por número de habitante, España sale muco mejor parada que en el medallero. Pero la gran perdedora sería la India. Este es un caso paradigmático. Con 1.100 millones de habitantes no ha rascado chapa en estos Juegos. Bueno, ni en estos ni en casi ningunos. La Democracia más poblada del Mundo sólo ha ganado cuatro medallas olímpicas individuales en 100 años. Claro que el Gobierno indio aduce que nunca gastaría lo que han gastado los chinos, con los problemas que tienen (unos y otros, añade el escribiente). Y mucho cuidado con India, que, por ejemplo, produce más películas que Hollywood (y que todo EE.UU entero) y exporta programadores informáticos al mogollón.

En el extremo contrario estaría Australia, cuyos ciudadanos adoran el deporte, y que ha conseguido 49 medallas teniendo 19,5 millones de habitantes. Ahora volveremos al caso de Australia (y al de otros países de los que se pueden considerar como ‘países deportivos’).

El país verdaderamente sorprendente en rentabilizar sus esfuerzos es sin duda, bajo estos raseros y otros, Armenia. No se trata de una errata ni nos referimos a Alemania. Hablamos de Armenia, el país republicano y montañoso, sin salida al mar que tiene fronteras con Turquía (al oeste), Georgia (al norte), Azerbaiyán (al este y sur) e Irán (al sur). Un país que con apenas 3 millones de habitantes y una renta ‘per capita’ bajísima, ocuparía el primer lugar de un medallero elaborado por el periódico LOS ÁNGELES TIME, un poco en broma. La ex república soviética de Armenia, consiguió seis medallas (todas de bronce).

En este grupo de países destacados en el balance medalla-renta ‘per capita’, estaría Georgia, con 4,6 millones de habitantes. Otras seis medallas consiguieron los vecinos de Armenia, metidos en el problemón de fronteras que hoy tienen con los otros vecinos (los rusos). En el caso de Georgia hay que recordar que de las seis medallas conseguidas tres son de oro (entre ellas la del yudoca Irakli Tsirekidze, en menos de 90 Kg.)

Otro caso curioso es el de Suiza, con 7,6 millones de habitantes, ya en Europa. También se hizo el pequeño país de los Alpes con seis medallas (dos de oro y cuatro de bronce) y nos sirve para retomar las reflexiones hacia donde antes habíamos apuntado que volveríamos: hacia los ‘países deportivos’.

¿Cuestión de modelos o cuestión de medallas (por no decir de pelotas)?

Hay países que pasan por ser modélicos en su despliegue de políticas deportivas. No nos centraremos en nuestros vecinos los franceses, que están demasiado cerca los actos del 2 de mayo y se puede volver a levantar en armas el vulgo (qué gran ocasión se perdió con ese levantamiento a favor de la puerca monarquía… ¡mon dieu!)

Suecia puede proponerse como uno de esos países de gentes sanas y deportivas. Tal vez también Holanda, con sus ciudadanos acudiendo a trabajar en bicicleta. Un servidor escribiente ha pasado gran parte de su infancia en Sudáfrica donde, ya hace más de cuarenta años, había un parque público en cada barrio y una piscina infantil gratuita en cada parque público. ¿Podría ser ese un modelo interesante?

Pues si nos vamos al medallero, resulta que en África del Sur la cosecha olímpica de medallas se ha reducido a una única medalla (de plata) con sus más de tres millones de habitantes. ¿Ha fracasado el deporte sudafricano? Yo diría que no, porque conozco ese paradisíaco país y sé las instalaciones deportivas que tiene, la política educativa y deportiva que se sigue y les puedo asegurar que es envidiable (y vamos a dejarnos de leches de medallas). Y tampoco es que tengan problemas económicos en el país que lidera las explotaciones de oro, diamantes, uranio y otras fruslerías por el estilo.

Con estas reflexiones volvemos al yudo y nos orientamos, en concreto, al que antes hemos definido como ‘tradicional’ en el sentido de educar mentes sanas en cuerpos sanos, formar para el futuro ciudadanos equilibrados y sanos con ganas de construir una sociedad mejor, etc.

Hemos llegado a un momento en que el yudo debe renovar su selección nacional y, por tanto, el yudo debe mirar hacia el futuro y no precisamente en parámetros olímpicos (de cuatro años a la vista). De los que nos representaron en Pekín es probable que no quede ni uno –ojalá volvamos a equivocarnos- con garantías de estar en Londres 2012 aspirando a mejorar su papel… ¿y qué? Lo mismo tampoco surgen otros o acceden a la selección yudocas con garantías de mejorar el papel realizado en Pekín 2008. ¡Pues vaya!

A ver si aprovechamos para replantear el carácter social de nuestro lindo deporte y no nos dejamos comer por los pies, luchando donde no hay nada que ganar (de qué hubieran valido un par de medallas de bronce a nuestro deporte en Pekín). Más allá del culto al ego (el mío, el tuyo, el de ellos) el yudo hubiera ganado el reconocimiento de unos días y el olvido de cuatro años más. Luego, vuelta a entregarse al columpio de las expectativas-frustraciones entre vaivenes de excusas, dobles lecturas y explicaciones.


Concluyendo:

  • Tras revisar algunos vídeos comprobamos que existe el YUDO incluso en los Juegos Olímpicos (además de que algunos siguen intentando la ‘lucha del tirón' con yudogui)
  • El yudo sigue siendo mucho más que lo que se ve cada cuatro años
  • Los campeones molan mucho; los grandes yudocas son otra cosa (molan más)
  • El yudo sigue pareciendo uno de los deportes más completos (verás como viene alguno a querer jorobarlo)

  • Estamos deseando arrancar un nuevo curso para el que tenemos muchos proyectos. Muy pronto os iremos informando

NOTA: Entre las imágenes de este artículo hay una estupenda fotografía de veteranos yudocas del Gimnasio Muvia a quienes saludamos desde aquí y felicitamos por el estupendo entrenamiento de ‘reliquias’ que protagonizaron (a juzgar por las imágenes)